Andy Kusnetzoff intenta, en "PH", su programa televisivo de todos los sábados, sacar a sus invitados de su zona de confort para que puedan encontrar puntos en común con los otros comensales del programa.

En la noche del sábado, el conductor sostuvo una charla muy especial con Fernando “El Negro” Cáceres, el ex futbolista que fue víctima de un violento episodio de inseguridad en 2009 en el que recibió un balazo en la cabeza que le hizo perder un ojo y terminó en silla de ruedas.

"Estoy muy contento de que estés acá, para mí es un honor y un orgullo muy grande tenerte acá en PH", comenzó Andy ya emocionado. "Fernando me da mucha emoción", continuó con lágrimas en los ojos.

"Si decís ‘me da mucha pena’, te mato”, lo pinchó Cáceres. "Lejos de pena. Mirá que yo entrevisto mucha gente, pero si me dieras pena no lloraría. Me da admiración, me da emoción. Sos un tipo con una entereza increíble y una fuerza impresionante. Es un tipo que me enseña lo que es la vida y por eso lo quería traer acá", aseguró el conductor.

En ese momento Cáceres comenzó su duro relato: "El 1 de noviembre de 2009. Era una noche de lluvia, volvía de cenar y nunca llegué a casa. Bah, llegué unos cuantos años después. Regresé a mi casa en 2012. Fue la salida más larga que tuve en mi vida". Ese fue el día que su vida cambió para siempre. Hoy dirige Fernando Cáceres Fútbol Club, un club en La Matanza con el que busca contener a los chicos de bajos recursos en el deporte.

"El fútbol es lo que me mantiene vivo, son las ganas de saber que estoy haciendo algo por alguien para que disfrute de lo que yo disfruté porque yo también jugué desde chico. Poder darle a los chicos que quieren el fútbol la oportunidad me pone contento", continuó.

Según su relato, quienes lo atacaron eran menores de edad y al día de hoy continúan detenidos. "Yo tuve la intención de verlos. Hablé con mi abogado a ver si podíamos ir a verlos y no me dejaron", reveló, y enfatizó en cómo a pesar de todo logró perdonar a sus victimarios.

"Desde que apretaron el gatillo, están perdonados. No tengo rencor con ellos, odio, bronca, ni nada. El final de mi vida lo decido yo, no ellos. Ellos se equivocaron, se equivocaron mal y ahora el que decide mi final soy yo que tengo la oportunidad de darle cosas a los chicos que también se pueden equivocar. Yo voy a intentar que no se equivoquen, que vean que pueden hacer cosas buenas desde el lado del fútbol, que es lo que sé hacer", remarcó.