@Rflighera

Un clásico entre los clásicos. “Siddharta” pertenece a la pluma de ese gran maestro que fue Hermann Hesse y es, en definitiva, una joyita, una novela alegórica escrita en 1922 y que expone la vida de un hombre hindú que busca, contra todo tipo de dificultad, la sabiduría extrema. 20 años después de su publicación los jóvenes del mundo hicieron de “Siddharta” un compendio de las necesidades espirituales frente a todas las adversidades del mundo y de la historia.

En consecuencia, este hijo de un férreo sacerdote realizará junto a dos amigos un viaje inmenso para encontrar respuestas al sentido de la humanidad. Aprenden a ayunar, a meditar, a saber esperar. Y en esa suerte de peregrinación, de luchas y fuertes interrogantes, Siddharta conocerá en una ciudad a la bella Kamala, con la que aprenderá a vivir y, sobre todo, a conocer los secretos del amor.

Flavio Mendoza - Siddartha

Por otra parte, el río, protagonista principal de esta historia, es algo vivo y descarnado que les transmite a los personajes mensajes sobre los que tratarán de encontrar definiciones para aquellas preocupaciones que corroen sus almas. Con estos elementos, Flavio Mendoza se inspiró, desde la dirección, en esta bella y aleccionadora fábula y contó con un acertado combo creativo en cuanto a libro, letras y música original de Germán Barceló y Damián Mahler.

El espectáculo es grandilocuente y lleva la firma de Mendoza, desde sus roles de creativo y también en el ámbito de la producción. Cabe recordar que desde 2011 Flavio instaló a partir de “Stravaganza” una línea de megaespectáculos que le dieron a la cartelera porteña una búsqueda de gran porte. En esta oportunidad, el coreógrafo, director y actor prosigue con ese derrotero artístico que desde la estructura de escenario, adosado al juego y a la sinergia virtual, nos instala en un verdadero sueño de fantasía y alegoría que enriquece la totalidad del producto.

"Siddartha" - Facundo Mazzei, Karina 'la princesita' y Osvaldo Laport

En el campo de las interpretaciones, el balance es favorable en todos los rubros. Facundo Mazzei como Siddharta nos regala un trabajo de bellos matices en lo vocal y actoral. Karina "la Princesita" en su primer gran abordaje global dibuja a una atractiva Kamala y la asume con convicciones.

"Siddartha"

Su voz es melódica y contundente y lo hace, precisamente, en territorios en que no estábamos acostumbrados a apreciarla. Osvaldo Laport, probablemente en la mejor etapa de su trayectoria, compone al sacerdote, padre de Siddharta, con autoridad y eximios rasgos del mundo de Shakespeare.

En tanto, Franco Friguglietti y Pietro Vicentini como los amigos de Siddartha, Roberto Peloni (Barquero) y Pablo Sultani (Kamaswami) le dan rigor a una excelencia de búsqueda en cuanto a composición dramática. Similares atributos de eficiencia para el cuerpo de bailarines, siempre acertada elección de Flavio Mendoza. Los músicos en vivo, otro plus de esfuerzo y jerarquía.