@Rfilighera

El musical “Sunset Boulevard” develó la expectativa y, finalmente, se conoció en el teatro Maipo. El espectáculo pertenece a la autoría de Andrew Lloyd Webber, pluma registrada en cuanto a talento en estas lides, basta recordar producciones de la jerarquía de “Cats”, “El fantasma de la Ópera” y la tan polémica en nuestras playas como lo ha sido y es “Evita”.

En tanto, las letras (el guión) del espectáculo han sido responsabilidad de Don Black y Christopher Hampton, sociedad que, precisamente, se encargó de adaptar “Relaciones peligrosas”. Claudio Tolcachir se ha encargado de la dirección general con la actuación protagónica de Valeria Lynch, acompañada por Mariano Chiesa, Rodolfo Valss y un elenco de nivel en el terreno de la comedia musical.

Sunset Boulevard - Valeria Lynch

Este espectáculo está basado en aquel superlativo filme de Billy Wilder cuyo título original es el de marras: “Sunset Boulevard” y que aquí, en Argentina, se conoció como “El ocaso de una vida”.

La historia esta basada en una emblemática actriz del cine internacional llamada Norma Desmond, interpretada por Gloria Swanson (vaya la paradoja, Gloria era puntualmente una diva de la época del cine silente) que, en los años 50 estaba alejada de los sets, olvidada y definida como una dama antigua por el star system de ese momento. Vivía asistida por un mayordomo Max, rol a cargo del actor y cineasta norteamericano de origen austríaco, Erick Von Stroheim (también vaya paradoja, realizador notable del período mudo).

Por esas cuestiones del destino, el personaje de Desmond se vincula con un guionista de medio pelo, Joe (William Holden), quien llevará, luego, la improba tarea de reacondicionarle a Norma un guión cinematográfico sobre su carrera, en términos prácticos: darle interés y actualidad a algo soporífero y sumamente denso. 

Sunset Boulevard - Valeria Lynch

Esta es precisamente, en rasgos más, rasgos menos, el devenir argumental que ha dado vida a esta producción musical.

En cuanto al terreno interpretativo, la primera línea actoral (como la restante) es de una marcada eficacia. Valeria Lynch (Norma Desmond), Mariano Chiesa (Joe) y Max (Rodolfo Valss) dibujan sus criaturas con creativo oficio, en lo intérpretativo y musical. En derredor de esta circunstancia, el tour de force, le corresponde, sin lugar a dudas, a una impecable Valeria que le pone rúbrica a una gran tarea, con similar esfuerzo y jerarquía que a su personaje desarrollado en “En el beso de la mujer ara- ña”, un trabajo inolvidable desde todo punto de vista.

Para el público en general y que no ha visto el material fílmico, estará abierta la puerta para el disfrute de una propuesta bella desde el marco interpretativo, musical y canciones. Sin embargo, la carnadura que tiene la historia original, el sentimiento de angustia y dolor y la parábola existencial de muerte que anida en el alma de los personajes protagónicos de la película, generan debilidades en la traslación del drama al territorio musical.

Sunset Boulevard - Valeria Lynch

Por otra parte, se le suma a esto, un humor e ironía, que muchas veces desentona y que se le escapa de las manos a Claudio Tolcachir, no tan seguro (ni tan convencido) de la efectividad, reiteramos, del paso de una puntual tragedia urbana al musical, más allá de todas aquellas excelsas versiones que nutren parte de la historia del espectáculo mundial: Shakespeare y mundo lírico mediante. Finalmente, la escenografía de Jorge Ferrari y el vestuario de Renata Schussheim le dan ese toque de calidad insoslayable a que nos tienen acostumbrados.