@AnaliaCab

Agoniza la década del 80 y en México, al igual que en casi todo el mundo, los concursos de belleza femenina aún no han recibido cuestionamientos públicos sobre su naturaleza, fines o mensaje social. Faltan años para que se discuta en serio la cosificación de la mujer en todas las esferas culturales, pero "Señorita 89" -serie que estrena este domingo 27 Starzplay- va mucho más lejos.

Tras las cámaras está la argentina Lucía Puenzo, y frente a ellas -además de un nutrido elenco coral- la sofisticada Ilse Salas. El primer episodio arranca con un flash forward fuerte, cuya génesis iremos comprendiendo luego, con el correr de la historia.

Concepción (Salas) es la matriarca del certamen de belleza más importante del país, quien, junto a un equipo de expertos maquilladores, entrenadores e incluso cirujanos, da la bienvenida a las 32 finalistas a su finca, La Encantada. Allí, las concursantes experimentarán un duro entrenamiento de 3 meses hasta llegar al concurso de Miss México. 

Pero debajo de las apariencias, la ropa y el maquillaje hay un mundo oscuro, impensado para la mayoría de estas jóvenes mujeres que llegaron hasta allí por diversos motivos. Todas y cada una de ellas arrastra un pasado difícil, marcado por la pobreza y el machismo enraizado en la sociedad, que esta serie se encarga de mostrar sin alicientes.

La actriz mexicana interpreta a un personaje ambiguo y oscuro.

¿Cuál es el verdadero significado de la belleza? ¿Qué la sustenta y cuál es su finalidad? En un mundo aún dominado completamente por los hombres, que imponen su mirada en todos los ámbitos, estas chicas buscan abrirse camino pero se encuentran con la necesidad de hacer demasiadas concesiones. Vulnerables e inexpertas, serán manipuladas, pero deberán encontrar la fuerza en la unión, algo harto difícil de lograr en ese lugar adonde llegaron, justamente, para competir.

Detrás del glamour, el horror

Ilse Salas comentó sobre "Señorita 89": "Los concursos de belleza me parecen reprobables y una aberración, pero no juzgo a las mujeres que participan. Eso cambió radicalmente en mí los últimos años, porque creo que ninguna mujer debe ser juzgada por nada y menos si es porque llegan allí al no acceder a otras oportunidades".

Acerca de su fría y calculadora Concepción, la define como "una mujer macho, en apariencia ultrafemenina, pero que ejerce poder patriarcal. A la vez se queja de esto, está llena de contradicciones".

"Los concursos de belleza me parecen reprobables y una aberración, pero no juzgo a las mujeres que participan"

Respecto de cómo fue trabajar con Lucía Puenzo, expresó: "una de las razones principales por las cuales acepté el proyecto fue por trabajar con ella, en quien confío. Me siento muy honrada que me haya elegido a mí para hacer este papel, un personaje al que trabajamos juntas. Concepción comete actos reprobables y otros compasivos. Creo que las personas somos así en la vida real, quise mostrar una mujer real con errores y virtudes".

A.C