@AnaliaCab

Si todavía queda algún rezagado que no vio "Detrás de sus ojos", uno de los mejores thrillers estrenados por Netflix este año, quizá saber un poco más de Adele (Eve Hewson), le dé el impulso necesario. Esta ficción británica basada en el bestseller homónimo de Sarah Pinborough, es una de las favoritas de la audiencia de la plataforma con sobrados méritos: intensidad dramática, personajes difíciles de leer, una trama con erotismo, suspenso y, sobre todo, misterio.

Louise (Simona Brown) es una madre soltera que tiene un romance clandestino con su jefe, el psiquiatra David (Tom Bateman). Sin embargo, las cosas se enriedan de maneras impensadas cuando se hace amiga de la esposa de él, Adele, y se ve atrapada en una red de secretos y mentiras de la que no puede escapar. 

En esta serie de los mismos productores de "The Crown", todos sus protagonistas parecen esconder algo, pero sin dudas es la esposa engañada quien se lleva los laureles en esto de ser una persona imposible de predecir y cuya complejidad se desentraña recién en el episodio final, con un gran plot twist.

Un triángulo amoroso y tortuoso.

Adele es una mujer muy hermosa, de familia rica, cuyos padres murieron en un voraz incendio del que ella se siente responsable y por lo cual pasó un tiempo internada en una clínica neuropsiquiátrica de lujo. Al ser dada de alta, se casa con el hombre de sus sueños (David) pero las cosas empezarán a salir muy mal.

"Detrás de sus ojos" relata el derrotero de este matrimonio desde distintos puntos en el tiempo, yendo y viniendo al pasado desde que que Louise irrumpe en sus vidas. Adele sabe manipular, pero esta ama de casa ricachona y aburrida dependiente de su esposo que a todas luces ya no la ama (¿por qué?) es muy diferente de aquella joven ilusionada, romántica, confiada y generosa que vemos en los flashbacks.

Eve Hawson es nada menos que la hija de Bono, el cantante de U2, y si bien lleva unos años actuando, esta serie es la que le dio la fama internacional.

En una entrevista con el diario Wall Street Journal, contó que esta había sido la mejor experiencia de su carrera por el carácter de su personaje. "Ser capaz de manipular al público y a los demás personajes y tomar decisiones que otra gente no entiende fue muy satisfactorio", relataba entre risas. "Me sentí verdaderamente cómoda interpretando a alguien con tal nivel de histeria, lo que probablemente no es buena señal".