El 8 de septiembre del 2012, una nena de 6 años falleció y el corazón de una madre se rompió. Pampita le dijo adiós a Blanca, su primera hija, llena de dolor y, durante muchos años, se mantuvo alejada de los medios y esquivó el tema que le marcó la vida para siempre.

En el Día de la Mujer, la modelo publicó un desgarrador mensaje en el que se define como una persona "rota" que, a pesar del dolor, se levanta y camina. 

"Me gusta porque no se le nota que está rota. Me contagia esa idea de que se puede seguir a pesar de tener un corazón despedazado. Yo sé que así lo tiene. Le falta una pieza de esas que nunca más va a encontrar. Ella va a vivir sin una parte para siempre. Con un corazón desarmado que nunca va a armarse de nuevo. Pero ella se para igual", arranca el texto que publicó la conductora en Instagram.

"Ella se sigue parando. No está sanando. NO VA A SANAR. Lo sabe. Sigue. Sigue jugando con esas piezas que le quedan, sabiendo que nunca más va a tener el rompecabezas armado arriba de la mesa. Ella sigue caminando con ese vacío incrustado en el pecho. Ella perdió justo lo que no tenía que perder. De todas las cosas posibles justo esa no tenía que perder. Y la perdió. Y le duele en el pecho y en la garganta. Extraña. A veces tropieza, pero tropezar mirando al cielo, siempre compensa. La gente rota puede seguir su curso. Y está hecha pelota. No es careta. No es valiente. Es simplemente una mujer que, rota, camina igual", continuó.

La modelo recibió todo el cariño y el apoyo de sus seguidores, que la llenaron de amor y palabras de aliento en sus comentarios.