Por Tomás del Val

@tomasdv55

En este preciso momento, en algún lado, empieza a sonar “Rosas” y alguien, con cierta nostalgia en el corazón, recuerda un amor que ya no está y que difícilmente regrese. Apenas se publicó, en 2003, la fórmula ya era perfecta, la canción sonaba en todas las radios a todo momento y La Oreja de Van Gogh se volvía fenómeno hispanoparlante de la canción romántica, especialista en el desamor. Una década y media después, pasaron cientos de shows, discos, un importante cambio de cantante, y aunque el grupo español con mayor llegada en la audiencia argentina sigue tocando sus grandes clásicos, su presente está en constante evolución. “Esa forma de amor estaba muy presente en esa etapa de la vida de la banda y las canciones expresaban eso. Hoy también hablamos del amor pero quizá lo hacemos desde otra perspectiva, con otra madurez”, explica Leire Martínez -cantante de La Oreja de Van Gogh desde 2008, luego de reemplazar a la líder original Amaia Montero-, en charla con DiarioShow.com.

La versión renovada de la música de la agrupación española es “El planeta imaginario”, su nuevo disco, pero están de gira constante por distintos puntos de todo el mundo.

Con esas nuevas composiciones y las canciones que todo su público fiel reclama en cada presentación, Martínez y banda vuelven a Argentina por varias fechas en Rosario, Tucumán, Salta, Mar del Plata y el teatro Gran Rex en Buenos Aires, el 13 de abril. “Tenemos muchos años de relación con el público argentino y cada visita es más estrecha, cada vez los sentimos más cercanos. Queremos que el público la pase bien, lo disfrute y se olvide de sus problemas por un rato”, comenta la vocalista, y agrega: “Somos dos países de raíces muy similares, con libertad de expresión, con pensamiento crítico y donde se habla de las cosas. Estamos muy cerca y eso musicalmente se nota. Tenemos muchos colegas amigos en Argentina: Calamaro, Abel Pintos, Luciano Pereyra, Axel. Los queremos y admiramos”.

“No nos vamos a volver locos con la moda. Este no es un disco urbano y lo sabemos. La Oreja de Van Gogh tiene estilo concreto y una forma de hacer las cosas. Así funcionamos, no creo que cambiemos totalmente nuestro sonido”, explica Martínez, y se devela la claridad con la que el grupo construye su camino en una industria tan cambiante.

La Oreja de Van Gogh sigue sus propias huellas y a 20 años de su inicio, la fórmula está intacta.