El cantante Emmanuel goza del éxito, el renombre y la carrera suficiente como para dejar los escenarios y disfrutar la fama que viene cosechando desde que lanzó su primer disco, “10 razones para cantar”, hace más de cuatro décadas.

Pero la quietud está a kilómetros de distancia de las intenciones del artista, que cree en una evolución continua y obligada, cosa que queda en evidencia con “MTV Unplugged: Con el alma desnuda”, su último disco en vivo que posee versiones renovadas de sus más grandes hits y las participaciones especiales de otros músicos de los géneros más variados como Nacho, la banda Kinky, Ana Tarroja y su propio hijo, Alexander Acha.

“He escuchado reggaetón, jazz, música clásica, rap, todo. Pero siempre mantuve mis raíces, porque son muy importantes. Si no las tienes eres un poco sin sabor, no sabes a nada. Siempre escuché música romántica”, reconoce el legendario intérprete de música latina.

Con históricos hits como “La chica de humo”, “La última luna”, “Todo se derrumbó” y “Tengo mucho que aprender de ti”, se puede decir que Emmanuel marcó un estilo propio en su arte, que lo llevó a muchos de los escenarios más importantes del mundo.

Adaptarse a todo

A pesar de que el vínculo entre el cantante y lo romántico ha sido siempre muy estrecho, al día de hoy se sigue nutriendo de toda la música que lo rodea. Así, se lo puede ver rapeando con Maluma, el reggaetonero más candente, en “La Voz Kids” de México.

Su recomendación desde la experiencia a los artistas que consiguieron su popularidad de forma meteórica, es la misma que predica él mismo con su carrera: “Lo que pasa con la música hoy es que cambia muy rápido. Si te quedas en un género musical vas a desaparecer porque continuamente hay alguien nuevo haciendo algo distinto. Pero creo que hay que tocar el corazón antes que los pies. El corazón queda para siempre y los pies se van moviendo por diferentes ritmos”.

El público fiel que lo sigue hace años demuestra que “el rey del pop latino”, como se lo ha nombrado en muchas ocasiones, ha llegado a un lugar profundo de sus corazones. Sin embargo, persigue la humildad desde el vínculo que tiene con la música desde pequeño: “La música formó una parte muy importante de mí desde que nací. A los 13 iba cantando a la escuela y me sacaban de clase porque estaba cantando. Sigo haciendo música con la misma ilusión que cuando era un niño, y cuando eso acabe me tendré que ir. La creatividad tiene que tener inocencia y cuesta mucho sostener eso con la adultez, pero cuando es tu vocación es difícil que lo pierdas”.

Con la compañía de su hijo Alexander (“Además de que es un músico increíble, somos muy buenos compañeros y amigos”, cuenta su padre), invitado especial para el show en Argentina, Emmanuel se presentará hoy en el Gran Rex, en el marco de su gira mundial “The Hits Tour”.