Romina Franco, conocida por muchos simplemente como Romy, o, con su nombre artístico "La Romy DJ" no es solo una persona que pasa música. Más allá de que algunos sabiondos nos hayan hecho creer que ser dj era apretar play y stop en un sistema de sonido -el recordado "conseguite un trabajo digno" de Pappo, por ejemplo-, Romy hace escuela desde su lugar en la fiesta "La Mágica" como residente.

Pero el fenómeno pasa por la gente, que la admira como a cualquier otro músico que este sobre el escenario. Desde sus bandejas, su misión es conmover. Puede ser una construcción de varios temas que ella llama bloques, con canciones melosas, nostálgicas, más o menos callejeras, entre diferentes tipos de cumbias, pero siempre para bailar y emocionar.

En charla con DiarioShow.com, Romy declara que crea universos de a dos minutos, algo que logró "aprendiendo a vivir el momento justo", de a fragmentos de tiempo que de convierten en ritmo y espacio, que cuentan una historia, que permiten viajar al lugar que vos más quieras.

"Tenés que concentrarte en una persona. A veces alguien que conozco me dice que va a la fiesta y sé que a esa persona tengo que cumplirle, porque es como si esa sola persona fuese el resultado o el resumen de todos. Siempre quiero hacer bailar al negro más cabeza, porque siempre es el afilado, y si no lo hago bailar a ese es porque no sé nada. Ahí voy. Cuando explota, soy feliz", declara.

No para de crecer.

Sobre su trabajo, aclara que existe mucho de improvisación, pero también conocimiento previo. "Voy construyendo para la noche. Trato de hacerlo de pequeños momentos, porque sino te da ansiedad pensar en lo que tenés que hacer en toda la noche. Fracciono y voy sintiendo lo que pasa, no es algo de estar en mi cabina sin dar cabida a la gente, porque el público nunca reacciona de la misma manera. Cuando en la fiesta tocan bandas que no traen un público cumbiero, mi misión es conquistarlos. Y sino tenés un desafío con un público súper conocedor del género, como el de Damas Gratis, y mi misión es que la flasheen de colores. Si el negro la canta y la agita, todos la agitan", aseguró.

Ante la percepción sobre el prejuicio que se tiene en el ámbito de la cumbia, La Romy reflexiona que "lo que pasó en los últimos años, es que la gente aceptó venir de donde viene. Sos de un barrio y esa es tu identidad. No querer aspirar a algo que no soy. Pablo (Lescano), con su frase "100% negro cumbiero", cambió mucho. Antes todos querían ser chetos. Yo cuando era chica quería tener plata, acceder a lo que no podía. Y ahora todos los chetos quieren ser negros. Y al negro no le da vergüenza ser negro. Eso lo hizo la cumbia. Esa libertad y festividad, donde el festejo estaba bien".

En tiempos de crisis económica es más difícil lograr que la gente siga saliendo a divertirse, entonces también deben tener un estímulo al llegar a una fiesta. Esa responsabilidad recae en Romina muy fuerte: "Ahora hay poco clima festivo. Todavía mantenemos las ganas de disfrutar, y yo siento que hay que apantallar el fuego que queda con un poco de música. Salir un poco a distraerse es necesario porque es terrible lo que pasa. Cuesta porque hay menos plata. Para la diversión siempre se busca una manera. Es una descarga, si todavía no hubo un 2001 es porque la gente descarga los fines de semana bailando cumbia".

¿Con qué tiene que ver el éxito de un dj? Según la especialista cumbiera, se debe a que "mucha de esa música que paso para que bailes está hablando de tu propia realidad. Música hecha por negros para los negros. Paisas colombianos, santafesinos, hasta cumbia villera. No es David Guetta con cuatro modelos en la playa. Yo profundizo en lo mejor de cada tipo de cumbia. Todos tienen su momento. Y bien incisivo, no es el tema conocido, sino lo que más siente la gente".

Más allá de lo que te haga mover los pies, para La Romy también es necesario entender que "la cumbia, además de la música, es la letra. Eso es lo que te lleva al delirio, y cualquiera que ame la cumbia te lo va a decir. No pasa con otra música que entre tanto en el sentimiento. No te hace bailar, ¡hasta aullar! Es tanta la pasión que tiene Franco por el género, que tiene varios límites a la hora de trabajar en las bandejas: "Yo no paso cumbia remixada. Le quita la esencia. Porque a mi me gusta la música, no el ruido. No me gusta la música electrónica tampoco, no la entiendo. Si el acordeón solo te hace bailar el boliche entero, ¿para qué más? Y estoy indignada con la cumbia pop. Yo trato de no ser agresiva, pero es una falta de respeto musicalmente. Es una bolsa de ruidos a destiempo. Todo suena para el cu.. y además la estética me jode. Todos vestidos de casamiento, como para carnaval carioca, parece todo tan artificial que me choca".

"Mi aporte en la cumbia es eso, tratar de hacer justicia con los que merecen pero nunca explotaron", dice como máxima Franco. Es por eso que exclama que "Sueño con que alguna vez exploten Los del Bohio (grupo de cumbia santafesina nacido en zona sur de Gran Buenos Aires). Esta alma sagitariana que está a favor de la justicia hizo que yo lo ame a Juan Carlos Denis (guitarrista y creador). Hay una historia de injusticia grande con él, nunca fue reconocido como se merece, masivamente".

La lógica dice que la cumbia es machista. Por temática en sus letras, o por porcentaje de artistas conocidos dentro del género. Sobre eso, La Romy responde que "me suelen preguntar como me tratan, por ese rumor sobre el machismo. La cumbia es tan machista como una empresa, como una radio, o lo que sea, porque el país y el mundo es machista, ni más ni menos. Yo tuve que ir a demostrar lo que sabía. Nunca me hicieron la vida imposible por ser mujer y mucho menos me bardearon. Tal vez un Dj sí, por una cuestión de competencia. Pero ni un cumbiero ni un músico me dijeron algo, y es más, siempre me felicitaron. Y creo que ser mujer me ayudó en este mundo, como también el hecho de haberme criado en donde me crié. Tiene que ver con las vivencias. No nací en Palermo. Siempre Viví en Escalada. Ciertas situaciones en la vida te dan cierta sensibilidad. Y el ser mujer es un aporte para el trabajo que hago y lo que yo quiero lograr. Tiene que ver mucho con los sentimientos. Es muy de madre y de anfitriona mi forma de trabajar. De la música hasta la actitud que tomo para con la gente. Lo que vuelve es hermoso".

Para concluir, La Romy analiza esa discusión sobre si un Dj puede ser un artista: "Claro que sí. Yo digo una artista, pero no me refiero al hecho de estar sobre un escenario, la facha, o al lugar en el que me toca estar. Yo veo como artista al que agarra algo y siente distinto. La vieja que hace unas milanesas buenísimas, te hace sentir otra cosa. Es tener una sensibilidad diferente, y de cualquier cosa, puede crear algo diferente, transformarlo, de la manera que sea. Cualquiera puede ser un artista en lo que haga, si lo hace con pasión. Yo, por ejemplo, no tengo idea de donde voy, pero me lleva el deseo. Por eso disfruto tanto de hacer bailar a la gente".

Ver más productos

Aprender a criar a nuestros hijos

Aprender a criar a nuestros hijos

Opciones para los chicos en vacaciones

Opciones para los chicos en vacaciones

Astrología para este 2021

Astrología para este 2021

A 50 años del secuestro de Aramburu

A 50 años del secuestro de Aramburu

Tendencias que te cambian la vida

Tendencias que te cambian la vida

La victoria de River Plate

La victoria de River Plate

Una historia secreta sobre Boca Juniors

Una historia secreta sobre Boca Juniors

La herencia del amor a un club

La herencia del amor a un club

Los libros más buscados en 2020

Los libros más buscados en 2020

Las tendencias que profundizó el COVID

Las tendencias que profundizó el COVID

Ver más productos