Un show increíble.

Y un día volvió el rock and roll. En una velada histórica e inolvidable, la banda de Juanse, Sarco, Roy y Memi regresó a los escenarios porteños con un show de 2 horas y media que sacudió el Hipódromo de Palermo y alrededores, marcando un nuevo capítulo en la historia del rock nacional.

Ante 25 mil fanáticos, de todas las edades, los Ratones repasaron lo mejor de toda su discografía en una noche de invierno, que rápidamente levantó la temperatura.

Varios micros llegaron cargados desde el oeste, y bien temprano en las calles palermitanas se podían ver “Paranoicos” solos, en pareja o en grupos, haciendo la previa de lo que sería este recital que marcó un antecedente en las páginas grandes de nuestra historia.

Como no podía ser de otra manera, remeras (buzos, camperas y mochilas) con el ojo paranoico y otras con los integrantes de la banda se mezclaban entre la clásica lengua de los Stones, sumadas a varias imágenes de Keith Richards y Pappo entre las más elegidas. Pocos minutos pasadas las 21, los cuatro integrantes originales de la banda que nació en Devoto y rápidamente cautivó Capital Federal, Gran Buenos Aires y lo mismo hizo a nivel nacional, subió al escenario para hacer delirar a los miles de seguidores, que esperaron 6 años para que la banda se junte, tras la sorpresiva separación en 2011.

A sus espaldas, cuatro pantallas con el logo de la banda en el medio, comenzaron a mostrar imágenes de los músicos desde su juventud hasta la actualidad y en los primeros acordes se pudo escuchar la inconfundible “Ceremonia”, bien al palo, seguida por “Sucia Estrella”. Luego, Juanse habló para homenajear a los presentes: “Buenas noches a todos. Gracias. Fue por ustedes, gracias” y dio paso a otro hitazo como “Sucio gas”.

Cabe aclarar que la versión 2017 de Ratones incluyó una sección de vientos, tecladista y tres coristas que le aportaron un gran recurso a la aceitadisima estructura. “Una noche no hace mal”, “Ya mori” y “Vicio” hicieron bailar hasta el más friolento y luego el cantante dijo: "Vamos a ir mechando, porque estamos en el Siglo XXI". Bajando un cambio con promesas de volver subir llegaron “En la red” y “El reflejo” seguidas por ”Isabel”, “Carolina” y “La nave. Despúes, cumplieron con la promesa y pasaron “Damas Negras”, “La banda de rock and roll”, “Vodka doble” como siempre en la voz de Sarcófago. Sin sacar el pie del acelerador, tomar agua o respirar continuaron con “El vampiro”, “Colocado voy”, “El Centauro” y “Rock del pedazo” lo que Juanse definió como, estamos “recorriendo la vida a través de nuestras canciones, gracias”.

Momento de “Boogie”, seguido por el inmejorable solo de Roy y ahora sí la presentación habitual de cada integrante para darle lugar al inoxidable “Rock del gato”. Ya en “Destruida roll” el vocalista citó a “gendarmeria” (en lugar de la frase original que decía “policía” para demostrar que también se interesan por las causas sociales, y canción que mezclo con “Ciervomotor”. A la noche aun le faltaba mucho y “Caballos de noche” fue coreado por todas los fanáticos. Juanse agradeció al “rock and roll, a la Argentina” y dijo “por eso estamos acá”.

Caminando por una pasarela que se metía entre la gente, presentó a Fabián “El Zorro” Von Quintiero quien reemplazo desde 1997 a 2007 a Pablo Memi en el bajo, aunque ahora se sumó a los teclados. Y ahora sí, con todos los “Paranoicos” oficiales en escena nadie pudo resistirse a las melodías de “La Calavera”, “Juana de arco”, “Lider” y “Rainbow”.

Desaceleraron con “Lo que doy” y pisaron a fondo cuando Juanse entonó “Enlace” trepado a la estructura del escenario.

El show siguió con “No llores” y el nuevo tema “Yo te amo”. La noche llegaba a su fin pero no podía dejar de sonar “Girando” y “Cowboy”. Volvió el Zorro, Juanse dijo: “Gracias por todo hasta la próxima” mientras las 25 mil almas coreaban “Vamo´ los Rato”´y cerraron con “Para siempre”.

Punto final para un regreso más que importante donde sonaron 35 canciones y en conclusión, eran los mismos pibes de Devoto, pero pasados por años de experiencia.