Ya pasó más de un año desde las desafortunadas declaraciones de Gustavo Cordera que desataron el repudio de toda la sociedad: "Algunas mujeres necesitan ser violadas para tener sexo", había dicho el cantante en una charla a estudiantes de periodismo en TEA.

A partir de ese momento, el artista tuvo que suspender muchos shows y varias asociaciones feministas le hicieron cancelar muchos más.

El ex líder de la "Bersuit" tenía previsto para el 17 de noviembre un recital en Bahía Blanca y múltiples organismos del lugar exigen su anulación. "Cordera no sólo ha sido procesado y embargado por la justicia por incitación a la violencia colectiva, sino que representa ser un claro exponente de la violencia simbólica a mujeres y niñas (considerada en la Ley 26485, de Protección Integral a las Mujeres)", señalaron las agrupaciones en un comunicado.

"'En un contexto de un país con un femicidio diario, y del alarmante crecimiento de todos los tipos de violencias sexistas y misóginas, algunas extremas como violaciones y femicidios, consideramos que incluir personajes como Cordera, además de desprestigiar la imagen de un espacio como el Teatro Rossini, atenta contra la construcción de un mundo menos violento para la sociedad toda", puntualizaron desde las organizaciones.