En tiempos en los que el clima húmedo y lluvioso de otoño carcome las cabezas de porteños y bonaerenses, es bueno dar un paseo mental por otros ambientes, recorrer otras latitudes en las que el calor también se hace fuerte, pero de otras formas. Los Carabajal, grupo emblema del folclore desde hace 50 años, charló con DiarioShow.com antes de su paso por el teatro Ópera el 26 de mayo, donde presentarán su show, “El embrujo de mi tierra” e invita a pasear por suelo y calor santiagueño.

Musha, uno de sus integrantes más longevos, celebra el ser independientes y estar a la altura de las discográficas más grandes: “Todo lo que realizamos es desde el corazón, el sentimiento y la defensa de un género. De repente nos vemos involucrados y compitiendo sanamente contra sellos multinacionales, constantemente con los nuevos álbumes que se editan. Esta es una producción nuestra, y se equiparó de acuerdo a la historia, ante las propuestas de las multinacionales apoyando otros números. La satisfacción es doble porque lo artesanal está hecho con mucho sentimiento y amor. Sabemos que está planteado así el mercado. Conocemos las dificultades que hay, pero no le sacamos el cuerpo al compromiso. Somos referentes de Santiago, de la familia y trabajamos a conciencia con esa la proyección”.

 

Antes de que sus caras sean reconocidas públicamente, hay otro trabajo que anteponen: “Todos buscamos ser reconocidos, pero cuando existe la desesperación por el éxito, se incurre en errores. Porque es un trabajo a conciencia, la historia se edifica. Nunca hemos buscado el éxito, sino el aporte a la cultura musical. El éxito viene a costa del trabajo. Podríamos cantar lo que está de moda, pero no es nuestra forma”.

El folclore vive una constante actualización, con nuevas influencias y apuntando en diferentes direcciones. Para reflexionar sobre ello, Kali abre una polémica, sin querer dar nombres: “estamos actualizados, escuchamos todo tipo de música. Cuando nos piden consejos tratamos de orientarlos de la mejor manera posible. Hay muchos jóvenes a los que les faltan referencias, o tienen referentes equivocados respecto de la carrera artística. Hay muchos grupos que han entrado en el folclore con una propuesta que es más comercial. No pintan la aldea de ellos, sino que han pensado en lo comercial. Han tenido éxito, han llegado ahí, pero no van a lograr la permanencia que es más importante”.