Por Tomás del Val

@tomasdv55

En la televisión de estos días, se ve la publicidad de una empresa de telefonía e Internet. También, otra de una marca de cerveza, luego la de un nuevo automóvil. Todas tienen algo en común aunque sean rubros diferentes: están musicalizadas con una banda de rock que, a 38 años de su formación, mantiene vitalidad e influencia: Virus.

“Fui a presentar mi disco a Sony y el presidente me dijo que recibe 20 demos por día y, de esos, 10 tienen covers de Virus y de ninguna otra banda. A nosotros siempre nos importó la obra, algunos nos cruzan por la calle y capaz no nos conocen, pero seguro sí a nuestra música. Todo el mundo me dice que no hay como la música de los ‘80 y yo les digo que no. No estoy de acuerdo. Lo que pasa es que lo bueno hoy lo tenés que ir a buscar al under”, aclara Marcelo Moura, miembro del grupo desde su origen y devenido en cantante y líder tras el fallecimiento de su hermano Federico, en 1988.

Virus fue sinónimo de cambio durante una década vertiginosa para la cultura nacional, primero con su música pero también por su propuesta estética y mensaje. “Cuando aparece Virus, el rock era de gente marginal y a nosotros nos querían comer crudos. La gente nos odiaba. Pero, en un punto, abrimos el juego a otras personas que se quedaban fuera del panorama” evoca el vocalista.

¿Qué escucha hoy Marcelo Moura? “Hay bandas sonando que son increíbles. Indios es un grupo que me mata. Los Bándalos Chinos son maravillosos. Quedé asombrado. Son muy finos, muy cool” cuenta, hablando de sus colegas en el presente, ya que, aunque se identifica con su pasado en la agrupación que formaba con sus dos hermanos (Julio, el tercero, guitarrista y tecladista), esquiva el conformismo. “El horizonte va a estar siempre en el mismo lugar. Cuando ves un músico que piensa que la tiene clara, es un imbécil. Es un tipo que cerró sus puertas. Yo lo que aconsejo a los mú- sicos es que no se apoyen en lo que saben. Que no usen el ‘jeite’ que les queda cómodo. El mundo del músico no es el éxito y la plata, es la fascinación por lo que vas conociendo”, analiza Marcelo, que en sus shows actuales revisa los grandes hits como “Una luna de miel en la mano”, “Pronta entrega” o “Imágenes paganas”, pero nunca deja de lado sus nuevas composiciones, como las que se desprenden de su disco solista de 2016 “Disculpen la de Moura”.

Entre anécdotas y risas, el escritor, cantante, guitarrista y tecladista suelta pensamientos que dejan entrever ese espíritu que está en constante búsqueda: “Saberme un ignorante es un motor que me impulsa. Eso es lo lindo de la música. El 80% de un artista es laburo. Yo paso 11 horas por día tocando la guitarra. El talento no se compra, pero el laburo los podemos hacer todos”.

 

Marcelo Moura durante una producción de fotos.
Los integrantes de "Virus", fundado en 1980