@perez_daro

"Reinventarnos era imposible”, dice Andrés Giménez, cantante de A.N.I.M.A.L, al iniciar la charla con DiarioShow.com. Esta declaración, que para un músico puede ser polémica porque siempre se habla de la “renovación” completa del artista como parte de su personalidad, en Andrés tiene un significado potente. “ACDC, Iron Maiden, Black Sabbath, Pantera, llegaron a un momento en el que dejaron de experimentar, porque ya tenían su sonido. A.N.I.M.A.L es así, tenés que poner un tema y saber que somos nosotros. Por el sentimiento, el riff, el baile, la actitud, desde lo que uno da. Además, somos grandes para aggiornamos a la música de hoy. Con ese mismo ímpetu armamos las canciones, quizás estamos un poco grandes para gritar de la forma que estamos gritando, pero siempre lo hicimos”.

Todo el tema viene en referencia a “Una razón para seguir”, nuevo disco del trío que completa Titi Lapolla en bajo y Marcelo Castro en batería. La nueva producción es la primera de estudio después de 14 años. Si bien el grupo ya editó cuatro canciones nuevas, el álbum tiene un sentido especial: “No había que perder ese espíritu de lucha, combativo, de nobleza y lealtad a lo que nosotros creamos, y no ir en busca de nuevos horizontes con los que no tengamos nada que ver. Ahora se escucha metalcore, y a nosotros, si bien lo respetamos y escuchamos, no nos nace hacerlo. Vamos a ser lo que somos, porque de otra manera es como salir a jugar a la cancha con otra camiseta que no es la tuya. Uno tiene que ser genuino con uno mismo. Si nosotros queremos perdurar en el tiempo, tenemos que volver a ser lo que este grupo fue para toda una generación”.

A.N.I.M.A.L tocó en grandes escenarios y es una de las bandas más importantes del metal latino. Sin embargo, en este regreso desean volver a las bases: “La presentación del disco va a ser el 15 de marzo en Uniclub, donde tocamos este año y fue una fiesta. Hacía años que no sentía un amor tan lindo de la gente. Al tocar en lugares grandes perdés algo primordial para una banda de metal, que es la comunicación con la gente. Nosotros hicimos todo, tocamos en lugares grandes, chiquitos, para 120.000 personas y para 100. Llegó la hora de disfrutar. Las nuevas generaciones, de 15, 13 años, pueden sentir lo mismo que las generaciones que nos veían en los ‘90. Que no nos vean como algo inalcanzable, porque eso está lejos de ser así”.