@perez_daro 

Con varios cambios de horario de último momento, cuya grilla varió también en tiempos de show y bajas de algunos artistas, ayer se celebró la segunda fecha del Lollapalooza 2018. El pronóstico climatológico fue el culpable de estas modificaciones, pues se preveían fuertes tormentas para la tarde.

Bien temprano, tocaron Barco, Marilina Bertoldi, Kaleo y The Neighbourhood -una de las sorpresas de la tarde con cientos de fans que llegaron temprano solo para verlos a ellos-.

Sin embargo, el recital diferente de la tarde, y de la historia del Lolla Mundial se podría sugerir, fue el de las 15.30. En ese momento, en el escenario secundario salió Pablo Lescano con su teclado y sus Damas Gratis para ofrecer algo completamente fuera de estructura. A pesar de que el evento se caracteriza por no enroscarse en algún género en particular, con bandas tan disímiles que van desde el metal, la electrónica, hasta el pop y el hip hop, ¿quién hubiese pensado que la cumbia villera pasaría fuerte en el Hipódromo de San Isidro?

Grato cruce se produjo luego de que sonarar varios artistas angloparlantes o de influencia exterior, que se escuche un género surgido desde el sector más marginado de Argentina. El motivo del desembarco cumbiero en el Lolla puede deberse a varios factores: La exposición de Pablo Lescano, creador indiscutido del subgénero, o quizás la capacidad de crear éxitos eternos solo con un par de notas y mucho swing son algunas  de las teorías de las que se podría debatir por horas. 

La discusión, igualmente, concluye ni bien Pablo posa sus dedos sobre las teclas. Literalmente cualquier argentino de cualquier clase social puede intuir en segundos qué canción arranca cuando suena el teclado ploteado tan característico del artista.

Brillantina y "woopi woopi"

El contraste era tan extrañamente maravilloso. Una multitud se acercó para ver, algunos por primera vez, a un número uno de la cumbia. Tan cerca pero tan lejos, las caras de felicidad por ser primerizos en el vivo de Damas Gratis para muchos era notoria. A pesar de que no muy lejos de ese lugar, en Tropitango por ejemplo, Pablo se presenta casi una vez por mes.

Primera vez de "Damas Gratis" en el Lollapalooza

"Hoy sábado 17 de marzo. Vamos a presentar a su majestad, el creador de un estilo propio. Líder y respetado por todos sus colegas de todos los géneros musicales", abría el show el locutor de Damas Gratis para introducir a "Pablito", y generar la primera ovación ante la entrada del cantante.

Pablito Lescano le puso ritmo al "Lolla"

"Cumbia" dijo escuetamente Lescano al salir a escena y recibir una gran ovación. Miles de personas, chicas con glitter, chicos con crossfit, y muchos camareros y otros empleados del festival que se tomaron un descanso, fueron a bailar mientras el sol les pegaba sin piedad en la cara y el cuerpo. 

Con remera de Lollapalooza pero con el nombre "Damas Gratis", el líder del grupo comenzó con el teclado característico de 'Estos celos". Pero el desmadre de pogo y danza ritual llegó con la versión en cumbia de "Para Elisa", un clásico en los shows de los cumbieros.

Cumbia villera en el Lollapalooza 2018

"Mira como esta la vagancia", "Alza las manos", "Tu tattoo", "Atrevida", "Mi aspirina", "La pikadura" sonaban a revolución en un ambiente que el prejuicio diría que es hostil, pero fue sumamente ameno.

"El que no salta es un concheto" gritó Pablo para arengar a todos y significa una frase que quedará para los registros de la música en nuestro país. Porque todos los presentes no dudaron en saltar, cualquiera haya sido la cuna en la que fueron criados. Damas Gratis unificó en sentimiento a toda la audiencia. 

"¿Nos vamos?", preguntó el músico al micrófono para tantear al público. "Nos vamos acostumbrando" se respondió a sí mismo, indicando que aún quedaba baile por soltar. 

"La negra soledad" de los Wawanco y "Quien se ha tomado todo el vino" de la Mona Jiménez fueron algunos de los clásicos de la música tropical que hizo sonar en el Lolla el grupo, un hecho simbólico de lo que significaba la presentación del ídolo de la movida cumbiera.

"Se te ve la tanga" "El champú", fueron los últimos clásicos en versión aletargada para el meneo de las chicas y los chicos, y el cierre fue bien arriba en tempo de ska con "Industria argentina" y "El viejo de la bolsa".

Pocas palabras y mucho baile para Damas Gratis que hizo -de visitante podría decirse- lo que mejor sabe hacer: unificar la vibra de alegría y pueblo de todos los argentinos.