@tomasdv55

Criollo, el último disco de La Mississippi, fue para Ricardo Tapia, principal cantante y compositor lírico del grupo, una travesía que involucró un año entero de trabajo. Y sucede que para esta banda de “música negra” -como la define su líder- la renovación, la búsqueda de distintos sonidos y el trabajo persistente se convierten en una tarea inevitable, independientemente del paso del tiempo.

Con 15 discos en su haber y casi 30 años de trayectoria, La Mississippi se consagra como uno de los pocos estandartes del rock nacional que defienden fielmente el género del blues, sobre todo en tiempos donde el pop y el reggaetón abarrotan el dial (y las listas de reproducción). “Hay una forma de escucha desordenada hoy en día. Las ‘tribus musicales’ ya son una rareza y no son privativas. Hay gente que escucha extrañezas y pasa de Clapton a ´Despacito´. Yo sé escuchar otras cosas, pero no me pondría a tocar otra familia de música de la que toco”, explica Tapia. En ese sentido, “Criollo” desafía al signo de los tiempos y propone un viaje rockero que nunca deja de mirar hacia adelante, y que deja ser escuchado de principio a fin.

En la grabación tocamos técnicamente parecido a cómo se tocaba en los 60, con un toque muy suave, y está grabado casi por completo en vivo. Después de ese año, el tema de letras me llevó más tiempo: yo dejo las letras hasta último momento, me lo tomo como un trabajo aparte. Pero primero tengo que tener todo un bagaje de música para tener opciones”, cuenta el artista, que elige cada palabra que pronuncia con la misma precisión que cuando oficia de letrista del grupo.

En todas las canciones del mundo se habla de lo mismo. Hay 2 o 3 temas diferentes. Este disco tiene una forma de contar más simple que otros. Me parece que con el tiempo uno va hablando más de ideas y menos de historias”.

Luego, dio su experimentada visión sobre los cambios que ocurrieron en la industria de la música en los últimos tiempos: “El consumo y la producción de la música aumentaron en todo el mundo. Las nuevas plataformas generaron millones de espacios para la reproducción de música. Por eso también hay cada vez más artistas, y no sé si hay una demanda con tanta necesidad de escuchar música”.

El cierre de la promoción del disco será con un show el 22 de diciembre en el Gran Rivadavia, seguido del comienzo de una extensa gira con un formato muy especial por los 30 años de La Mississippi, la banda que, más “de la mano” que “a pesar” del paso del tiempo, sigue empujando con la vigencia de siempre.