@marceloperaltam ‏

Una noche cargada de agua y la mejor música. En la previa de una velada única, en donde se presentaban The Who y Guns N' Roses, el sonido acompañó y por supuesto la gente, a pesar de la lluvia que trajo frío, explotó el estadio Único de La Plata y arengó a cada banda sobre el escenario.

Con los Who, estaba la expectativa de ser su primera vez en nuestro país, a más de 50 años de su primer disco, y que el trío liderado por el destacado cantante Roger Daltrey y el descomunal guitarrista Pete Townshend (quien recibió a Charly García en los camarines), contemporáneos a Beatles y Rolling Stones, toque acá, es un hito en sí mismo ya que marcó a todos en los 60, siendo una de las bandas más influyentes dentro del rock, y casi dándole nacimiento al punk. Además, su baterista trae un currulicum y sangre para destacar.

Ocurre que a la histórica banda inglesa se le sumó a sus filas, en reemplazo de Keith Moon, Zal Starkey, de 53 años e hijo del mismísimo batero Beatle, Ringo Starr. Vale destacarlo por su amplio conocimiento y porque no solo siempre se fijo en las técnicas de Moon, sino que paradójicamente no fue su padre quien la regalo este primer instrumento, sino el músico ya fallecido. Y a partir de estas premisas, nada podía salir mal.

 

De la visita “guner” se puede destacar que no pasó un año (noviembre de 2016, en River) de su última visita y tenerlos de vuelta tan rápido es más que un lujo, y algo para celebrar porque estuvieron mejor que aquel día.

Ya entrada la noche, hizo su debut en Argentina el trío inglés que marcó a miles de generaciones y con su habitual sonido arrollador, más las gesticulaciones y locuras de sus históricos integrantes le sacaron el frío al público que desde temprano llegó al estadio y se mojó bastante más de lo que esperaba.

Pero nada importaba ya, cuando los ingleses comenzaron con lo mejor de su repertorio al sonar "I Can't Explain", "Behind Blue Eyes", "My Generation", “The kids are alright”, “I can see for miles”, “The seeker”, "Baba O´Riley" y “Won´t get fooled again”, como tantos otros hits que sonaron en la fría noche platense.

Pete Townshend

Para la despedida, la banda dejó su mejor impronta y el público le ofreció una ovación más que merecida, a estos familiares directos de la historia del rock mundial.

Algo más tarde de la estipulado la banda de Axl, Slash y Duff pisó el escenario y durante 3 horas no paró un segundo. La fiesta empezó con "It's so easy" y “Mr Brownstone”, no faltaron los mejores clásicos como “Welcome to the Jungle”, "Live & let die", “Civil War”, “Estranged” y “Coma”, al tiempo que sonaron versiones increíbles de "Yesterdays" "Patience"y "Don't Cry", que le trajeron un pequeño descanso a músicos y público.

Axl Rose y Slash

Anteriormente Axl en perfecto castellano dijo: "Estamos acá para pasar un buen momento". Seguido, algunos covers (AC/DC, Glen Campbell y Alice Cooper) y hasta hubo tiempo para homenajear a Chris Cornell, con su hit “Black Hole Sun”. No faltaron "Knockin' on Heaven's Door", "Nightrain" y por último se despidieron con la poderosa "Paradise City".

Slash

Así fue el cierre de una noche inmejorable e inolvidable donde la banda californiana y la legendaria agrupación británica se juntaron en nuestro país. Histórica visita para The Who, y una presentación mucho mejor que la última para Axl y Slash, que nunca se corrió un segundo de la incesante lluvia al igual que cada uno de los fanáticos.