@perez_daro

Tres décadas de reggae ponen a Los Cafres como una de las bandas más longevas dentro de la música nacional. Treinta años en los que el grupo aprendió a convivir con todo lo que significa ser músico en Argentina, a no temerles a palabras como “comercial”, y a entender que es mejor vivir sin caretas. Estas reflexiones las hace Guillermo Bonetto, cantante del grupo, en charla con DiarioShow.com.

El vocalista se pone más reflexivo acerca de la intimidad que, en este mundo de exposición a través de redes sociales, parece haber cambiado por completo la relación ídolo/fan. “Como fan, me encanta saber qué batería usó mi banda favorita, cómo grabaron tal cosa. Está bueno, pero es cierto que cada cosa, en su momento, y al que le interesa. Porque está buena la magia. Hace poco estaba en el camarín y una chica se puso a sacar fotos, y no, ahí no es el momento de sacar fotos, es un momento íntimo.

 

Se prepara para un nuevo show. (Foto: Fernando Pérez Re/Crónica).

"A pesar de ser conocidos, no da para que nos saquen fotos garcando. De todos modos, es interesante la idea de desnudarse. En el presente nuestro, como seres humanos, en el estado de peligro en el que estamos, tan imbuidos en la mentira y la hipocresía, es valioso y necesario que se vean los errores, la parte humana de los logros. De verte reflejado en un espejo, porque todos tenemos talentos, y está bueno que, a través de uno, alguien descubra el suyo”, agregó.

Sin embargo, el problema de las herramientas, según analiza Bonetto, es usarlas con superficialidad: “Hay una especie de realidad virtual que es trucha. Se exponen cosas en las redes sociales, pero siempre es elegido y editado. Chequear quién te escribió se hace un deporte y una necesidad. Entrás en un círculo vicioso. Pero hay otros principios y valores. Necesitamos austeridad como eje en la vida porque la naturaleza es así, amarreta. Eso es lo que tiene la vida en su diversidad. Cuida sus recursos. Y nosotros no comprendemos eso. Estamos manejados por cosas que son ajenas a nosotros. Nuestros gustos, incluso, todo es construido”.

Sobre esa ambivalencia de lugares sagrados y profanos, Guillermo, que se presentará con Los Cafres en La Trastienda el 21 y 22 de diciembre, cuenta una anécdota: “Hace poco estuvimos nominados a los Latin Grammy. Y es loco, porque es un mundo que está entre lo ficticio e inmenso, el mercado latino mundial, todo reflejo de la industria musical, que es un poco un circo, pero también es una oportunidad. Nosotros no tenemos miedo en decir que somos comerciales, porque no hacemos música desde ese lugar, pero sabemos que nuestras canciones pueden ser vendibles; Queen era comercial, ¿y alguien diría algo en contra de ellos? Cuando editamos “Quién da más?”, pasamos a ser la banda que se vendió. Pero si escuchás ese disco, comparándolo con otros que hicimos, están en la misma línea. Con ese álbum explotó todo y le dio oportunidad al reggae de que explote también”.