"Pity" Álvarez volvió a ser centro del escándalo. Esta vez fue en Tucumán, donde llegó seis horas tarde a un recital con " Viejas Locas", no cantó y los casi 10 mil fanáticos incendiaron el predio Argentinos del Norte.

Hacía dos años que los fanáticos de la banda de rock esperaban ansiosos el anuncio del regreso. En miles de calendarios había quedado marcado el 7 de abril como el gran día en Tucumán.

Aunque el show estaba anunciado para las 23, los fanáticos provenientes de todas partes del país llegaron al predio del Club Argentinos del Norte desde que se habilitó el ingreso a las 18 y no hubo indicios de la banda hasta casi las 6 de la mañana. A partir de la 1 de la mañana el público empezó a impacientarse y comenzaron los disturbios. 

Según el testimonio de Nicolás, uno de los técnicos de la banda, en C5N,  "Pity" llegó al lugar a las 5 de la mañana y se encerró en su camarín. Pasadas las 5.30 el público ya había provocado un incendio en una de las torres de control, imposibilitando la utilización de los micrófonos y los equipos de sonido.
 
Fue en ese momento en que su equipo le pidió a "Pity" que saliera a "calmar las aguas". Pero fue peor. De inmediato recibió piedrazos y botellazos de los integrantes del público que estaban enfurecidos ante la falta de explicaciones de la banda por las más de ocho horas de espera. "Apareció y se quedó sentado. Estaba muy drogado, no podía ni hablar", contó un seguidor del músico.