@perez_daro

Con 26 años recién cumplidos, Mery Granados pasó de ser una importante instagrammer a una gran promesa de la música. No fue casual, porque gracias a las canciones que comenzó a subir a sus redes sociales, la artista empezó a entender que esos seguidores podrían transformarse en público. Incluso obtuvo una nominación a los Premios Gardel de este año al Mejor álbum nuevo artista pop.

En charla con DiarioShow.com, cuenta que “cuanto más gente me siga y vea mis videos, más gente quizás venga a los shows, que es de lo que yo quiero vivir, entonces me parece increíble y les agradezco a todos porque me están permitiendo cumplir mi sueño”.

Si bien comenzó hace dos años, Mery tiene en claro hacia dónde apunta porque “mi vida es la música desde que nací, por mi familia me llegó naturalmente. Desde muy chiquita canto, y en 2016 con mi papá dijimos vamos a hacer canciones y grabar un disco. Empezamos a tocar en lugares para 20 personas primero, ahora se sumaron muchos más, por suerte”.

(Facebook) Mery crece a pasos agigantados en su carrera musical.

Algunos músicos sienten incomodidad al hablar de su familia o apellido, porque obviamente existe una necesidad de abrirse un camino propio. Sin embargo, para Mery no existe tal cosa porque “es un orgullo ser Granados. Mi papá compuso mis temas y es mi productor, también canté siempre con mi hermano (Migue), es un placer que todo sea tan familiar, no llevo nada como una mochila. Me llevo bien con la exposición, porque por ahora no recibí ninguna crítica en la calle”.

(Facebook) La joven junto a su hermano y su padre.

En ese tema filial, para los Granados nada parece ser problemático: “Para mí son lo más. Es reírse todo el día con ellos. Papá se puede enojar de vez en cuando y es exigente cuando trabajamos, pero nos llevamos muy bien. En casa siempre fue así, me criaron entre risas y música”.

Junto a su papá, Pablo Granados.