@perez_daro

Muchas veces las palabras no alcanzan en una canción. Ni en un disco, ni en una carrera. Por ello, Iván Noble decidió entrar al mundo de la literatura y escribió “Como el cangrejo”, un libro que él describe como “bitácora emocional de gira”.

En charla con DiarioShow.com, el cantante comenta que todo surgió justamente porque desde hace un tiempo tenía la intención de transformarse en escritor, y plasmar en papel sus vivencias de viaje le pareció lo más acertado.

"En estos viajes te encontrás solo, estás cansado, aburrido, extrañás a tu hijo, te duele la muela. Te acordás de tu abuela. Uno no es un héroe cuando está de gira. Entonces pensás en todo a la vez. Tal vez escribí esto para leerme y conocerme más, con los años que llevo vividos no creo conocerme mucho. El libro tiene mucho de confesional y lo confesional es soltar la rienda a lo que vas sintiendo", explica.

"Como el cangrejo", libro de Iván Noble
Firmando su contrato editorial

Si bien está acostumbrado a mostrar sus pensamientos públicamente, Noble diferencia integralmente la letra de canción de la literatura, porque según él "los libros son mucho más confesionales que las canciones en general. Necesariamente es ir hasta el hueso y quedarte en carne viva. En las canciones no pasa tanto. A veces te la podés jugar y a veces no tanto. Es que muchas veces se trata de momentos. Vos podés intentar que la gente se emocione con lo que hacés, pero después te das cuenta de que es difícil que alguien se conmueva con lo que hacés, lo podrás hacer pocas veces. Lo mismo sucede cuando salís a tocar, el escenario no es un lugar mágico per se. Hay veces que la pasás muy bien y otras no tanto. Algunas canciones las seguís llevando a flor de piel y otras no, porque pasó mucho tiempo. Escribiste algo hace 25 años, y nadie es el mismo que hace 25 años. Igualmente se guarda cariño y respeto, cada vez que me subo a un escenario, quiero ser respetuoso con mi oficio y con la gente es que está mirando. Solo que descreo de la idea del artista elevado 25 centímetros del suelo cada vez que se prende una luz".

En su libro se lee mucha nostalgia, uno de los motores que el utiliza para escribir. "Soy un tipo muy meláncolico. Y en las giras siempre terminás añorando. Creo que comencé a sentir melancolía desde que conocí la paternidad. Cuando sos padre inevitablemente sos más consciente de la finitud, del paso del tiempo y todo te cambia. Por eso también pienso más en mis viejos".