Nacidos en Rosario hace 28 años, hijos del marginado género punk rock, Bulldog supo crecer, como asegura el cantante Mantu, “por colectora, al costado de todo”. En charla con DiarioShow.com, la banda, que se prepara para cerrar el año en Buenos Aires con un show en el Estadio Obras el 10 de diciembre, reflexiona sobre esa forma de vida más allá de la supervivencia dentro de la música.

 

“El último trimestre salió movidito, este show en Obras, tocamos con Green Day hace algunas semanas y realizamos una mini gira por el sur. Decimos que es corta porque hacemos muchos más shows, tratando de ir a todos los lugares que podamos, pero ahora salieron diez shows en poco tiempo. Y obviamente esperando sentir la recepción de ‘Sangre&Fuego’, el nuevo disco que grabamos en España”. El que resume es Hernán Mantoani, alias “Mantu”, voz y guitarra del cuarteto.

 

Sobre su reciente placa, el vocalista destaca que la historia de su producción se remonta a 2006: “Ese año hicimos una primera gira por España con una banda que se llama La Fuga, y nos hicimos hermanos. Ellos tienen su base de operaciones en un pueblo medieval llamado Reinoso, de 10 mil habitantes, hermoso. Y uno de sus músicos tiene un estudio de grabación ahí. Como en Argentina, en todos lados tenés que ir seguido a hacer la revalidación de votos, y tocó ir a España de gira, y ahí aprovechamos y grabamos. Queríamos un disco minimalista, ramonero, directo. Quedó perfecto, un Bulldog con sonido iberoamericano muy bonito”.

 

Esa forma de trabajar, según narra el músico, es la única que tienen desde su nacimiento, pero tampoco se consideran especiales por “remarla” siempre. “Nosotros siempre fuimos de autogestionarnos, hacernos un lugarcito por la colectora, y crear nuestro camino. Entonces somos una banda que nunca fuimos difundida masivamente. A lo mejor por el estilo que hacemos, a lo mejor porque nos gustaba que sea así, porque nunca estuvimos en un sello y todos sabemos que los medios se manejan por ahí, con esa ayuda. El camino alternativo nos enseñó a sobrevivir 28 años haciendo giras. Es una Argentina difícil y obviamente eso te empuja a eso también, pero nosotros nacimos solos, y es normal hacer todo lo que hacemos, y sentimos que nos faltan cosas por hacer. Seguimos aprendiendo. Es la forma, no tenemos la suerte, si se puede llamar así, que haya pegado un tema en la radio y que nos sigan las chicas, que haya una ‘Bulldogmanía’”.

 

 

En ese aspecto, Mantu reafirma que existe la conciencia de ser obreros de la música pero no por eso existe un orgullo soberbio al respecto: “Somos un grupo de amigos que hace música con alegría y hoy lo sigue haciendo, con más o menos cansancio corporal, seguro, los años van pasando y somos gente de 45 años, pero la verdad que lo tomamos como algo normal porque no conocemos otra, no creemos que somos héroes tampoco. Es natural. Eso nos hizo fuertes quizás, pero ni lo planteamos, porque detenerse en eso es parar”.

 

Para cerrar un gran año, Bulldog tocará por primera vez en el Estadio Obras, tras su reciente reapertura. Sobre la expectativa por ese momento, el cantante adelanta: “Es un lugar mítico, ahí íbamos a ver a Los Ramones, Los Violadores, Suicidal Tendencies, y ahora hacer nuestro show, es bárbaro. Estamos con la idea de seguir dando pasos, ni siquiera lo disfrutamos tanto después o antes, porque sabemos que hay que seguir sumando siempre algo más, lo disfrutamos cuando está pasando solamente. No sabemos donde está la terraza, porque siempre estamos en los escalones tratando de subir. Después decís ‘¿ya pasó?’. Tenemos un diablito y un angelito. El bueno te dice ‘que copado hasta donde llegaste’, el otro te dice ‘vamos que te falta esto’. Otro grupo se queda contento con ciertas cosas, pero nosotros no, siempre querer superarnos”.