Deborah Dixon nació en Costa Rica, pero en su juventud, gracias al amor decidió venir a Argentina y aquí encontró otros amores. Desde entonces, gracias a su voz única, se dedicó al blues y a principios de los 90 ganó un gran reconocimiento con la Blancanblus. Sin embargo, ha visitado diferentes géneros y se ha ganado el respeto de muchos artistas. "Soy porteña por adopción", declara en charla con DiarioShow.com, con la excusa del show que hará el sábado 14 de abril con la Antigua Jazz Band en el ND Teatro, donde presentarán su disco "Entre el blues y el jazz".

Si bien los dos géneros que hermana con el disco y el show junto a la tradicional orquesta de jazz, tienen mucha popularidad en Argentina, Dixon explica que "es algo totalmente fuera del mainstream". A pesar de que eso puede volver cuesta arriba el trabajo artístico, declara que "tocar esta música es... no sé si llamarlo un acto de rebeldía, pero es seguir en lo que uno cree, lo que de verdad te apasiona. No ser del mainstream lo hace difícil y mucha gente me preguntó siempre por qué no hago otra cosa, algo que sea más redituable. No me niego a otras cosas, pero es mi estilo, y lo he logrado con mi esfuerzo. Muy orgullosa de seguir haciendo lo que amo".

Déborah Dixon

Participando como voz líder de una orquesta con muchos colores y entramados, la cantante explica como se adecua al trabajo con tantos músicos: "La voz siempre resalta más, llama más la atención, pero justamente el trabajo con la Antigua es ese, en particular algunos temas, trabajar mi voz como un instrumento más acoplado al estilo particular de la orquesta. Incluso en uno de los temas no digo letra sino hacer scat (improvisación vocal). Muchas veces tenés que mostrar un sentimiento y no necesitas palabras. Es muy abierto lo que tenés adentro, algo más afectivo. De eso se trata. La letra un poco harta para mostrar algo instintivo. En el jazz es necesaria la libertad de saltar a la improvisación. Eso hace a la esencia del género. Por lo que yo hago estaría más tirada al error, la improvisación es tirarse a una pileta".

"No ser del mainstream lo hace difícil"

Haber trabajado con artistas de diferentes géneros, la hizo, además de talentosa y virtuosa dentro del blues y similares yerbas anglo, una artista muy versátil. Sobre ello, Dixon explica que "se me encasilla en el blues, porque de ahí vengo. Y si bien es uno de mis géneros preferidos, también amo cantar jazz, rock, que es un hermano del blues, e incluso cosas latinas, como boleros, me encanta, y me doy el gusto. Tengo la suerte de que me inviten muchos compañeros músicos de diferentes géneros a shows o discos y me encanta porque me abre a otras músicas. Mi performance será mejor o peor, pero la búsqueda es de un color diferente".

Seleccionado

Cuando el Indio Solari comenzó su carrera solista, Déborah fue una de las primeras en ser llamadas por el ex Redonditos de Ricota para que sea parte de su banda, como una de las coristas. "Tuve la enorme suerte de grabar desde el primer disco y desde sus primeros shows, y ahí estoy siempre con los Fundamentalistas, es como estar en una selección. Está buenísimo y es otra cosa diferente a lo que suelo hacer, pero me gusta mucho y me desenvuelvo cómodamente en el grupo", confiesa. Tanta cercanía con el cantante, hace que conozca bien su forma de trabajar: "La cuestión es interpretar lo que el Indio quiere, eso que creó y como quiere que suene. Todas nuestras variedades y matices se juntan para eso, Suena afilado, ¡por eso suena bien! Modestia aparte. Tiene que ver con el granito de arena que pueda aportar cada uno".

Dixon y "El Indio"

Déborah también declara sobre el nuevo disco, del cual hace pocas semanas se filtró la información de nombre y lista de temas "El ruiseñor, el amor y la muerte" será el título de la nueva producción, que tendrá 15 temas inéditos. Al respecto, la corista indica que "el disco está grabado ya, yo hice coros, y lo último que supe es que él estaba terminando las voces. No sé cuando se editará. Nunca se sabe si habrá fechas hasta que es de público conocimiento, cuando me llaman es porque está todo anunciado y listo para ensayar. Meses antes de cada show nos avisan y empezamos, pero no tengo ni idea y no sé qué pueda pasar con todo el lío que se armó que es de público conocimiento. Ojalá podamos seguir tocando con el Indio. Nunca digas nunca, es una expresión de deseo mía".

"La cuestión es interpretar lo que el Indio quiere, eso que creó y como quiere que suene"

Para terminar, como colega que ha visto a Solari en momentos en los que se cocina lo que millones de personas quieren escuchar, confiesa: "Él no para de trabajar, tiene mil temas, el disco va a salir pero tiene más canciones para otros discos, está escribiendo su libro. El Indio no para, es creatividad pura. Él es muy polifacético, tiene muchas vertientes donde expresar su creatividad".