@perez_daro

Es difícil ordenar las ideas. Denme un segundo. Hay una parte de mí que se siente muy halagada por todo lo que pueda resultar un alarde de estar arriba de un escenario y tener tanta cantidad de gente en frente. Pero lo que verdaderamente me ha llevado a hacer música cuando era un niño, se siente y se encuentra profundamente conmovido porque en estos 22 años hemos pasado muchas cosas. Y todas se han resuelto de una manera emocionante. Estoy seguro de que eso tiene que ver con el amor con el que compartimos todo. Y estos dos días fueron el símbolo y el resumen de todo aquello que hemos pasado. Hemos pasado tantas cosas estos dos días y sin embargo estamos esta noche festejamos una vez más. Y lo estamos haciendo con el amor y respeto con el que nos hemos ganado la oportunidad de llamarnos familia”.

Esto decía Abel Pintos, luego de emocionarse al final de “Como te extraño” y sentir el amor de su público. La noche, segunda y última de sus shows en el Estadio Monumental, llegaba luego de un día triste para los argentinos, con mucha violencia en las calles de Congreso, y él, como sus fanáticos, se encontraba conmovido por ello. El relato también extiende a lo ocurrido el sábado, cuando la inclemencia del clima casi hace suspender su primer concierto, que finalmente se realizó y finalizó a pura tormenta y felicidad.

Con ese clima festivo, como si realmente se tratara de una fiesta de fin de año familiar, Abel Pintos reunió a más de 40 mil fanáticos en River, para cantarle 32 canciones en un show de más de dos horas.

Cuando aún no caía la noche, comenzó su show su amigo Benjamín Amadeo, que recibió grandes ovaciones mientras interpretaba los temas de su álbum debut, y le hizo frente a la monstruosidad que puede ser ese espacio eterno de campo y tribunas en el Monumental. Pasadas las 21.15, se apagaron las luces y se vio en las pantallas un video introductorio de Abel preparándose para salir a escena. Segundos más tarde comenzaban a sonar los acordes de “El adivino”, mientras se descubría la banda y Abel emergía desde el fondo y provocaba el primer griterío de sus seguidores.

Si bien el evento no era parte de la gira de “11”, su más reciente producción discográfica, el concierto estuvo plagado de los temas más nuevos. “Pájaro cantor”, “Cómo te extraño”, “3”, “Mariposa”, “Una razón”, formaron parte de la lista de temas. No faltaron los invitados, amigos del artista, para interpretar hermosas versiones de otros clásicos.

La española Malú cantó “Once mil”, Marcela MoreloAventura”, Santiago CruzTiempo”, y sorpresivamente, cambiando lo ocurrido el sábado cuando cantó León Gieco, Pintos volvió a tocar “Pensar en nada” pero esta vez junto a Andrés Ciro, que aprovechó su talento con la armónica para hacer las melodías y solear dentro de la canción. Para “Tanto amor”, aparecieron Hernán Piquín y Cecilia Figaredo, que realizaron la hermosa coreografía que se vio en el videoclip del corte de difusión. Una extensa introducción de "El mar" para la que también estuvo la pareja de baile, le dio tiempo a Abel para trasladarse hasta un pequeño escenario del otro lado del campo en el estadio, para que los que estaban en las tribunas puedan disfrutarlo bien cerca mientras interpretaba el tema y luego "Una razón".

Pero la fiesta era única, así que no podían faltar más clásicos, como “Sueño dorado”, “Ya estuve aquí”, “Sin principio ni final”, “Tu voz”, en versión reggae, “Todo está en voz” y “Motivos”, entre otros.

El final llegaría con más éxitos para saltar y bailar: “De solo vivir”, “Crónica”, “Juntos” y "Revolución”. Falso final, y el regreso fue más introspectivo: “Mi ángel” dejó lugar para otro de los temas icónicos de Abel, “La llave” y luego otro de los nuevos clásicos de despedida, “A-Dios”.

Sorpresivamente, el artista repitió un tema de la lista, “Oncemil”, en esta oportunidad solo. Antes, había ¿bendecido? a su público para que lleguen sanos y salvos a su casa, que “vuelven con tranquilidad, porque nos quedan muchos recitales más por disfrutar”.