En medio de una fuerte acusación en contra de Woody Allen por parte de su hija adoptiva Dylan Farrow, el director negó los dichos de la joven. "Nunca abusé de mi hija", expresó.

Además, se refirió al tema en un comunicado: "Aunque la familia Farrow está cínicamente usando la oportunidad brindada por el movimiento Time's Up para repetir esta denuncia desacreditada, eso no la torna más verdadera hoy que en el pasado", escribió Allen, de 82 años.

La acusación de Dylan contra su padre salió a la luz en 1992, en medio de la tormentosa separación del actor y director y su pareja, Mia Farrow, quien ganó en los tribunales la custodia de sus hijos. Sin embargo, años después vuelve a tomar fuerza y genera polémica en todo el mundo. 

 

La palabra de la hija 

La joven acusó a su padre. 

 

Recordemos que durante una entrevista televisiva, la propia Dylan detalló: "Mi padre me llevó a un pequeño espacio en el ático en la casa de campo de mi madre en Connecticut. Me dio instrucciones para que me acostara boca abajo y jugara con el tren de juguete de mi hermano que estaba preparado. Y se sentó detrás de mí en la entrada, y mientras jugaba con el tren de juguete, fui abusada sexualmente... Cuando tenía 7 años, diría que habría dicho que tocó mis partes íntimas. A los 32 años, digo que me tocó los labios y la vulva con el dedo".