El 2019 vuelve a ser un año agitado para Britney Spears y su salud mental. En 2007, la cantante pop tuvo una caída emocional que asustó a sus miles de fans alrededor del mundo.

A comienzos de abril, se filtró la información que Britney, de 37 años, se había registrado en un hospital psiquiátrico y en el que estará al menos un mes, según informó el portal TMZ

En medio de ese paranorama, medios británicos y estadounidenses repotaron que personas cercanas a la artista le dijeron a Michael Shuter, para su podcast "Stright Shuter", que la diva del pop decidió alejarse de la música.

"Sus amigos cercanos creen verdaderamente que podría retirarse del medio del espectáculo porque sin su padre para impulsarla, o sin su influencia, no podría tomar el control de su vida otra vez", dijo una persona a la revista Heat.

La crisis de Britney comenzpo cuando anunció a principios de enero del 2019 que cancelaba sus planes profesionales inmediatos, entre los que estaba el espectáculo "Dominationen" Las Vegas. El motivo de esta retirada durante un tiempo era cuidar de su padre, Jamie Spears, que había estado a punto de morir en 2018 tras pasar dos veces por quirófano por problemas relacionados con el colon.

Jamie Spears es el tutor legal de su hija desde 2008.

Aunque la salud mental de la cantante pop siempre ha sido delicada, un grupo de fanáticos muy cercanos a ella aseguran ella está retenida contra su voluntad en un centro psiquiátrico desde enero y por eso no hay ninguna foto suya en las redes sociales ni ha sido capturada por los paparazzi desde entonces.

Desde "Britney's Gram", un popular podcast sobre la cantante aputan a que la internación e una "movida" publicitaria gestada por su padre, Jamie Spears. 

Él y el mánager de la cantante, Larry Rudolph, habrían acordado cancelar su nuevo show en Las Vegas e internarla en un psiquiátrico, lo que sería un buen gancho publicitario para cuando el espectáculo regresara.