Luego de la ola de acusaciones por acoso sexual que sacudió a Hollywood el año pasado, el 2018 parece ir en la misma línea. Luego de las graves denuncias contra James Franco, Woody Allen está nuevamente en el ojo de la tormenta.

El movimiento "#MeToo" fue el propulsor de las sucesivas denuncias y acusaciones contra los gigantes de la industria cinematográfica, y ahora tiene al director en la mira. 

La agrupación tomó las acusaciones de la hija adoptiva de Allan,  Dylan Farrow, que cobraron importancia nuevamente y Amazon está evaluando si termina sus relaciones laborales con él, poniendo en peligro su último film, "A Rainy Day in New York".

Gracias a la difusión de de las antiguas declaraciones de Farrow, muchos actores comenzaron a alejarse del cineasta.  Colin Firth fue el último, y ahora tiembla Kate Winslet, cuyas posibilidades de conseguir el Oscar por el film "Wonder Wheel", rodado por Allen en 2017, están en caída libre.

También los actores de "A Rainy Day in New York" se alejan del director: Rebecca Hall donó su sueldo a asociaciones de beneficencia y a "Time’s Up", la campaña de Hollywood contra los abusos.

Fuente: