Dicen que el tiempo todo lo cura, incluso las heridas más profundas. Corría 1994 y Sergio Velasco Ferrero, famoso conductor y locutor de la radio y televisión argentinas, libraba una cruenta guerra con su ex esposa, María Eugenia Zorzenón.

Esta pelea fue una especie de precuela de lo que marcaría la pantalla noventosa: los ciclos de Mauro Viale en el que las esquirlas del caso Cóppola y sus chicas dieron inicio a la tevé bizarra. Velasco y Zorzenón tuvieron una hija, Camila, pero se separaron cuando ella tenía 2 años.

María Eugenia es abogada y comenzó una lucha terrible, en la justicia y en los medios, por la tenencia de la nena. Él decía de ella que era “borracha y ladrona”, que “tenía malas juntas, salía de noche”; que le habían sacado la matrícula. Ella decía de él que era violento, mal padre, y generó un episodio único a través de Crónica TV: el “escupitajo facial”, literalmente, una escupida arrojada a la cara de su ex durante un móvil en vivo.

Ya entrado el Siglo XXI, las cosas se calmaron un poco. En 2010 Velasco Ferrero sufrió un ACV, y perdió el control de sus extremidades, sus órganos empezaron a fallar y tuvo secuelas que le afectaron el habla. Mientras se recuperaba, retomó contacto con su hija y con Zorzenón.

Cuatro años después, la letrada fue protagonista de un hecho confuso cuando fue al supermercado chino que se encuentra en Juramento y Montañeses, y al momento de llegar a la caja, la cajera, de nacionalidad china, le pidió que le muestre la cartera mientras la increpaba. Ella habría comenzado a los gritos y terminó en el piso agarrada de los pelos con la encargada del local. En el forcejeo, la cartera de María Eugenia se abrió y testigos del lamentable suceso contaron que entre los víveres que se intentaba robar había un fernet, un salamín, un yogur y un queso crema. Sin embargo, ella misma se encargó de desmentir el suceso a través de la televisión.

Llegó la paz

Como muchas veces pasa, las fiestas sirven para ablandar los corazones. Esta semana, Velasco, Camila y Zorzenón fueron a cenar a “El Corralón”, donde se mostraron unidos, finalmente. María Eugenia le contó a DiarioShow.com que las cosas están muy bien, e irónicamente el episodio de salud del conductor “ayudó”, ya que “no se acuerda de nada. Ya está, ya fue todo”.

La bella Camila, que tuvo su momento mediática como chica hot, hoy está lejísimos de ese perfil. Recibida de ingeniera en la UTN, trabaja en YPF y está feliz de haber abandonado una carrera en el medio farandulero. “El mundo de la energía nuclear y los hidrocarburos me resulta más fascinante que sacarme fotos para una revista”, contaba hace unos meses.

La joven planea dedicarse a la política en un futuro.

La familia unida. (Foto: Carlos Ventura/Crónica).