Se dice que el ego de los artistas es grande y molesto. Si se trata de verdaderas estrellas, puede tomar ribetes insoportables. Hace unos días corre el rumor de que Valeria Lynch y Patricia Sosa, grandes amigas, están muy peleadas. Y que la gota que rebalsó el vaso habría sido nada menos que Karina la Princesita. Las tres, más Lucía Galán entre otras artistas femeninas, estuvieron convocadas para el show especial “Las elegidas”, organizado en el Teatro Colón por primera vez hace 4 años.

Patricia con la "Princesita"

Según las malas lenguas, Valeria Lynch pidió expresamente que “bajen” a la cantante tropical, algo que cayó muy mal entre las colegas y derivó en un distanciamiento entre Lynch, Sosa y Galán principalmente.

Lucía, sin pelos en la lengua.

El conflicto recobró vigencia el fin de semana pasado, cuando Marcelo Polino entrevistó a Valeria en su programa radial y le preguntó si Patricia Sosa la había llamado para felicitarla por su nuevo álbum rockero.

“No me llamó nadie. Y no me hagas hablar más”, fue la escueta respuesta de la rubia. Sin embargo, agregó: “Con Patricia éramos amigas y no sé por qué se fue desgastando la relación”.

Pero el viernes, en “Intrusos” Lucía Galán mandó al frente a Lynch y confirmó que fue ella quien, en su momento, bajó a Karina la Princesita del grupo de “Las elegidas”.

Consultada acerca de si Valeria se había separado del resto del grupo y ya no iba a comer con ellas, fue contundente: “Somos todas artistas internacionales. Algunas más y otras menos, pero, a la hora de juntarnos, el ego no existe y tratamos de pasarlo lo mejor posible. No hay una primera y una última”.

A quien le quepa el sayo, que se lo ponga. Cuando se le repreguntó por el tema del “ego de Valeria Lynch”, fue sincera: “El trato de Valeria conmigo y con mi hermano siempre fue correcto. En la parte personal puedo estar de acuerdo o no con ella. Pero los problemas que tenga con Patricia lo tendrán que resolver entre ellas. Patricia le mandó mensajes estos días para juntarse y todavía no pudieron. Tal vez, en lugar de hablarlo en una radio hubiera sido bueno llamarla por teléfono y tratar de arreglar”.

Y remató: “Valeria había dicho que quería cantar sola en el Colón. A mí no me gusta hablar de lo que yo hago, yo vengo, yo soy. Pero ,bueno, son formas de ser y hay que respetarlas (por Valeria)”.