Soledad Aquino estuvo internada durante dos meses y se tuvo que someter a un trasplante de hígado. Sus hijas, Micaela y Candelaria Tinelli, estuvieron al lado de ella incondicionalmente y poco a poco iban contando la evolución de su madre.

Finalmente, en el mes de agosto, la ex esposa de Marcelo Tinelli recibió el alta y siguió con su recuperación en su casa. Luego de estar alejada de los medios por varios años, está vez decidió contar todo lo que tuvo que atravesar. "El trasplante no es una jo...: fue una cirugía de nueve horas. Cada vez que lo pienso no lo puedo creer: 'mier..., me tuvieron abierta durante horas y tuve dos paros cardíacos'", comenzó diciendo Aquino para la "Revista ¡Hola!"

A pesar de que se sabía cómo estaba la madre de las hijas de Tinelli, muchas cosas no salieron del Sanatorio de la Trinidad de Palermo. Por está razón, fue ella misma quien decidió hablar y continuó relatando: "Así estuve yo, cara..., luchando entre la vida y la muerte. Mis hijas me contaron que los médicos decían que lo mío era un milagro. Y yo pienso que realmente tenía muchas ganas de vivir". 

Asimismo, reveló lo que le dijo a los médicos antes de entrar al quirófano: "A los médicos les decía: 'Por favor, cuídenme que no me quiero ir', porque yo adentro mío tenía una fuerza interior gigante, tenía muchas ganas de vivir". 

Soledad Aquino junto a sus hijas, Micaela y Candelaria Tinelli.
Soledad Aquino junto a sus hijas, Micaela y Candelaria Tinelli.

Frente a la larga recuperación que tuvo que pasar, poco a poco, va recuperando la normalidad. A pesar de comenzar a hacer cosas, se tiene que seguir cuidando mucho y tener diferentes cuidados. De todas formas, se la ve de muy buen humor y disfrutando de la compañía de sus hijas a través de las redes sociales.