Las sierras de Villa Carlos Paz le trajeron algo de paz y serenidad a Gladys "La Bomba Tucumana" luego de un 2017 convulsionado en la pista de "Bailando 2017".

Sin embargo, la cantante de cumbia volvió a llorar frente a las cámaras de televisión. Esta vez fue en una nota para "Infama" en la que se emocionó al recordar la dura infancia que atravesó junto a sus hermanos.

"Cuando yo digo que mi papá es un asesino, no me refiero a que andaba matando gente. Yo lo tomo como un 'asesino' por la manera en la que nos golpeaba, la violencia que ejercía sobre nosotros", afirmó en referencia a Ramón Valentín Jiménez.

 

"Todos los días de la vida recibíamos palizas, pero no un chirlo, latigazos de un latigo trenzado de cuero que nunca olvidaré. Se sacaba el cinturón, con una hebilla porque era policía, y nos mataba a golpes. Y a mi madre la dejaba como un monstruo y yo tenía 3 años y me acuerdo... Y un día la quiso matar con su arma reglamentaria. Lo voy a decir hasta el día que me muera porque es mi realidad, mi vida y soy dueña de contarla aunque no les guste a mis hermanos, problema de ellos", agregó. 

Gladys se largó a llorar a medida que recordaba su pasado: "A ver si me entienden, a mi mamá la desmayaba y yo viví todo eso. La veíamos en el piso y entre todos los hermanitos arrastrándola, con un ojo hinchado, pidiéndole ayuda a los vecinos. Eso era todos los días. Mi papá era policía en la época de la dictadura militar en Tucumán y murió en un enfrentamiento con la guerrilla. Lo mataron a los 42 años".

Cuando le preguntaron qué sintió al conocer esa noticia, Gladys se sinceró: "Nada sentí. Ahí ya tenía 10 años. ¿Si me dio alivio? Sí, porque le teníamos terror, pánico. Lo veíamos aparecer y entrabamos a la casa rápido a esperar que entrara a insultarnos, a pegarnos. No entendíamos el porqué... bueno él también tomaba, era alcohólico, y fue todo horrible", cerró.