En el marco de esa costumbre argentina de polarizar todo, en los últimos días trascendió una nueva “interna”, esta vez en SAGAI (Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes), ante la irrupción de una lista opositora, por primera vez, frente a la elecciones del 5 de julio para renovar autoridades.

Los representantes de esta última, la lista Lila, acusan a la actual dirección -lista Celeste y Blanca- de manejos poco claros de los fondos a los que accede la entidad, encargada de recaudar y distribuir los derechos intelectuales de actores y bailarines. Pepe Soriano, que integra actualmente esta ONG en calidad de “presidente honorario”, habló con DiarioShow.com sobre el tema.

Estoy de acuerdo con que haya otra lista. Lo que no puede admitir bajo ninguna circunstancia es que se postule gente que desconoce a la sociedad y que no se haya interesado nunca en saber cómo se maneja, cuáles son sus principios y sus objetivos”, consignó.

El intérprete destacó además: “Yo llevo 12 años en la entidad, aprendiendo y metiéndome de lleno en la conducción. Pero es vital que esta gente tenga conocimiento de cómo se realizan las cosas, los estatutos, a modo de ejemplo. Reitero, querer conducir una entidad en estos términos, me parece un despropósito total”.

Con la contundencia que lo caracteriza, Soriano puntualizó que “ellos digan que hay que democratizar la entidad me parece una definición de una canallada absoluta. Aquí se da margen a todas las expresiones y pensamientos. Todo se ha hecho siempre bajo el marco estricto del ojo de la ley. La parte administrativa pasa siempre por la inspección de la justicia. Ellos nos tendrían que decir en la cara y mirando a los ojos todas estas cuestiones que no resisten el menor atisbo de verdad. Uno acepta el disenso, el intercambio de opinión pero no se puede aceptar el insulto y la agresión y menos cuando buscan el blanco de un compañero de ruta”.

En referencia a las caras visibles de esta nueva oposición, señaló: “Yo llevo más de 70 años en la actividad , he recibido premios, reconocimientos de mis compañeros, del público, del periodismo en general, he pasado por épocas oscurantistas, estuve en el exilio. Y que haya gente que nos agreda con tanta impunidad, realmente me parece algo deleznable que no estoy dispuesto a soportar más. Por otra parte, ¿qué autoridad tiene Beto César para incurrir en la difamación, en el barro, en la mentira como filosofía de vida?”.

El ex marido de Carmen Barbieri es candidato a tesorero y es uno de los críticos más aguerridos de la Lila.