Pareciera mentira que sólo pasó un año desde la abrupta separación de Fede Bal y Laurita Fernández a solo un mes de haber comenzado su noviazgo. Pero mucha agua pasó bajó ese puente y, otra vez juntos, la pareja está atravesando su mejor momento.

Aunque los compromisos laborales de ambos los mantienen distanciados, la rubia aseguró en una entrevista con la revista "Gente" que eso no es un impedimento para su amor: "Se hace largo, nos vemos sólo los lunes. Pero extrañarse es lindo también, tiene su magia. Además, después de la mala experiencia que tuvimos el año pasado, es un desafío. Las cosas están saliendo bien y estoy segura de Fede".

La conductora de "Dale que vale" explicó que la seguridad en su pareja provenía de un gran cambio por parte de él: "Maduró mucho como hombre. Yo siempre le planteé que buscaba una relación con un par, armonía. Por más que trabajemos frente a cámara, a mi no me gusta exponer la intimidad. El venía acostumbrado a contar todo, a mostrar todo". 

Tan bien están las cosas, que la diosa se animó a expresar: "Estoy mucho más enamorada que antes. Y va en ascenso. ¡Claro que me quiero casar con Fede y tener hijos! Pero no ahora. Prefiero vivir el noviazgo a full primero… Pensá que el año pasado nos veíamos mucho pero era trabajando, no teníamos tiempo para la intimidad. Yo volvía y quedaba frita, dormida… y él a las puteadas, jaja… fue el mejor método anticonceptivo. ¡Me bancó mucho, eso es amor!".

La subcampeona del Bailando 2017 también opinó de su polémica suegra, Carmén Barbieri: "¡Es divina conmigo! Pero como siempre teníamos poquito tiempo para nosotros, Fede no organizó nada juntos. Cada vez que viaja, Carmen me trae regalos. Y eso lo hace quien te tiene en cuenta".

Por otro lado, la bailarina se refirió al tema que más preocupa a la sociedad hoy en día: Las cuestiones de género. Acerca del feminismo, Laurita expresó: "Defiendo a la mujer, pero no odio al hombre. Por ejemplo, no creo en castigar a los hombres que son parte de otra generación, sino educar a los hombres en general de acá en adelante. Hay que enseñar a las mujeres a defenderse y no naturalizar ciertas cosas. Y a los hombres a ser respetuosos con nosotras. Pero sobre todo lo primero, porque hombres desubicados van a existir siempre".