gracielalaunica@hotmail.com

Joaquín Furriel nació el 26 de agosto, su signo es Virgo y el arcano que le corresponde es la carta del Ermitaño. Estas son personas que prefieren trabajar codo a codo con otros para alcanzar una meta en común, a menudo están vinculados emocionalmente con quienes admiran: parejas, familias, amigos, por eso tienen que luchar para hacerse valer.

En el fondo saben qué merecen, aunque a menudo no reconozcan su valor. Son bastante pacientes para esperar su oportunidad; son sensibles a las críticas, aunque perseverantes. Seguirán adelante tanto si la suerte los acompaña como si no.

Sólo en ser excelentes padres comprenden la importancia del orden y la organización, les gusta el trabajo en equipo y disfrutan de la libertad y de hacer sus tareas sin interferencias. Son de naturaleza abierta y sincera, meticulosos, racionales, llevando todo a la perfección, mantienen esa actitud consigo mismos y con las personas que tienen cerca, nada se les escapa y tampoco perdonan, dan importancia a todo lo que hay a su alrededor.

Los nervios y las tensiones son sus enemigos; más de una vez necesitan el consejo de un amigo que los ayude a aclarar sus ideas. En el amor buscan una rutina en la cual apoyarse, necesitan de la estructura familiar. La carta del Ermitaño nos dice que se termina un tiempo de aislamiento. El Ermitaño es símbolo de sabiduría, es aquel que se aleja del mundo para conocerse a sí mismo, rehúye lo social.

Esta carta posee la capacidad de ver entre lo falso y lo verdadero, ver más profundamente su vida y todo lo que realmente vale la pena. Es tiempo de reflexión donde se terminarán los temores y todo sale a la luz. Esa energía no sigue a la multitud, no soporta la frivolidad, el objetivo es aprender a escuchar su voz interior. Somos una realidad más profunda y comenzamos a buscarla.

Las cartas nos muestran que los cambios que logrará realizar serán positivos. En lo laboral las asignaturas pendientes llegarán a realizarse, todo marchará como lo planificó. Un año de mucho trabajo, pero no aceptará lo que sienta que no le hace bien, no serán buenas las sobrecargas, ni las grandes obligaciones. Necesita disfrutar y vivir, algo que podrá lograr.