El movimiento feminista suma adeptos en todos los estratos de la sociedad. Las frecuentes marchas frente al Congreso por los derechos de la mujer convocan miles de personas, que se expresan en favor de una lucha que sigue creciendo y estableciendo nuevos códigos de convivencia.

El mundo del espectáculo no es ajeno a ese cambio y muchos artistas se han expresado con distintas posturas y opiniones al respecto. Pero la vertiginosidad de los hechos dejó a algunas personas, sobre todo a aquellos que pertenecen a otra generación, un poco afuera de la causa. Así le sucedió a la renombrada actriz Esther Palmira Ortiz, mejor conocida como Mimí Pons, que aseguró no comprender los motivos del feminismo.

“Hay un movimiento de mujeres que todavía trato de entender y no lo entiendo. No sé a qué quieren llegar, qué es lo que quieren”, declaró la vedette que alcanzó la popularidad en teatro durante los años ‘70.

“No me siento muy identificada, si me lo llegaran a explicar, quizás”, aclaró Mimí, con cierta cautela, a sabiendas de la sensibilidad del tema. “No es que yo sea machista”, se atajó la rubia, en diálogo con el programa radial “Falta de respeto”, por Conexión Abierta, y siguió: “Admiro muchísimo al hombre, eso es verdad. Pero el hombre es diferente, se cuida mucho más. Entre hombres hablan pero lo mantienen entre ellos, son secretos que tienen. Nosotras hablamos y lo divulgamos, entonces se habla tanto y tanto que llega un punto en que no se comprende a dónde quieren llegar”.

Pons, que trabajó con la mayoría de los capocómicos convocantes de la época dorada del teatro de revista, también se refirió al acoso sexual en el medio, algo habitual desde siempre pero que hoy se ve de otra manera: “Es muy triste ser acosada, por supuesto. Pero tanto enfrentamiento, van a lograr que el hombre ya ni las mire, ni se acerque, ni siquiera para decirle hola, por miedo a que lo denuncien”.

Buscando un límite Convencida de su postura, la actriz que pronto volverá a las tablas bajo la dirección de José María Muscari, continuó soltando frases cargadas de polémica: “Van a querer tener novio y formar una familia y no van a poder porque el hombre le va a tener terror a la mujer. Todo tiene un límite”. “Si un acoso es, como a mí que un Porcel, un Olmedo, pasaban y me decían ‘Mimí, qué linda, qué divina estás, te mataría’. ¿Eso ya es un acoso? A mí me parece que es un piropo y me encanta generar eso con mis compañeros”, cerró contundente, sin temor a generar controversia con su pensamiento.