@RFilighera

Su imagen desbordaba sensualidad y ha sido- y continúa siendo- ícono sexual de varias generaciones. En efecto, Marilyn Monroe ha provocado, desde lo exterior, una insuperable postal física y, desde lo interno, una especie de fenómeno especial -hasta sociológico si se quiere- de verdadera captación de masas. 

Sin embargo, su existencia transitó, en muchos pasajes de su recorrido un verdadero infierno que la llevó a la soledad, la incomprensión y la inestabilidad emocional. Atraída por la actuación -llegó a estudiar en el muy exigente "Actors Studio", la escuela del "Método Stanislavsky"- sin embargo no encontró el reconocimiento que ella anhelaba.

Es más, se sintió devorada por los tentáculos propios de la especulación comercial de la industria. Y Marilyn graficó este panorama que señalamos, de manera contundente: "Es fácil entender la esclavitud si se ha pasado por el sistema del estrellato". Por otra parte, cabe señalar que, en 1999, el American Filme Institute clasificó a la actriz y modelo en el sexto lugar en su lista de las más grandes leyendas del cine femenino de la edad de Oro de Hollywood.

Nace una estrella 

Nacida (1 de junio de 1926) y criada en Los Ángeles, Norma Jeane Mortenson Baker (tal su verdadero nombre) pasó la mayor parte de su infancia en hogares de orfanato y se casó, tempranamente, a los 16 años con un trabajador de una fábrica de material aeronáutico.

Su vida cambió cuando la revista Yank se fijó en ella y le propuso posar como modelo. Pronto saltó a la fama y en 1945, ya era conocida como "el sueño de los fotógrafos". Apareció en 33 portadas de revistas estadounidenses. En 1946 se divorció y se trasladó a Hollywood.

Firmó contratos cinematográficos de corta duración con 20th Century Fox y Columbia Pictures  y que iniciaron, en consecuencia, su carrera en Hollywood con el nombre artístico de Marilyn Monroe.

Tutores y dramas personales 

Pero vayamos a los primeros años de su infancia, etapa que sin lugar a dudas tuvieron que coadyuvar en el estado emocional de la inolvidable estrella. Cuando Gladys Pearl Baker (su madre, ya separada) consiguió una casa propia decidió llevarse a Norma Jeane, pero al cabo de unos meses, sufrió una crisis nerviosa y fue internada en un centro para enfermos mentales. La custodia, entonces, la obtuvo la mejor amiga de su madre: Grace McKee. Ahora bien, su tutora se casó en 1935 y se trasladó a la costa oeste de Estados Unidos, en consecuencia, fue dada en adopción a otras familias. McKee consiguió, empero, su custodia dos años después, solo por unos meses. Y empezaran, luego, en ese lapso, los grandes dramas de la vida de aquella pequeña. Norma (Marilyn) acusó al marido de Grace McKee de haber abusado sexualmente de ella. Tenía 8 años.

Desde muy chica, demostró tener un brillo especial.

En una entrevista declaró la estrella que el citado hombre le pidió que fuera a la habitación, donde la encerró y puso sus brazos alrededor de ella. Marilyn contó que pataleó y forcejeó pero que él hizo, finalmente, lo que quería, diciéndole que sea una buena chica. Cuando la dejó, le tiró una moneda y le dijo que se comprara un helado. Marilyn confesó que ella le tiró la moneda y fue corriendo a contarle lo sucedido a su madre adoptiva, pero la mujer no quiso escuchar y menos entrar en razones. "La culpa es tuya", le dijo de manera terminante. Marilyn amplió en ese relato que se sentía sucia y que tomaba muchos baños los días posteriores a tal episodio.

Así dadas las cosas, la custodia va a recalar, posteriormente, en el tío de la mejor amiga de su madre, Olive Brunings. Sin embargo, el tormento personal se va a hacer presente, nuevamente, en aquella nena. En efecto, a los 12 años, Marilyn volvió a ser violada, esta vez por uno de los hijos de Brunings.

El drama de sus amores 

Su primer esposo, a los 16 años, fue James Dougherty. En tanto, sus matrimonios se fueron sucediendo de la siguiente manera: con la estrella de béisbol retirada Joe DiMaggio (1955) y, posteriormente, con el dramaturgo Arthur Miller (1956). Dichas relaciones generaron enorme repercusión por aquellos años y ambos terminaron en divorcio.

En sus propias palabras

Pero vayamos a la palabra, al testimonio, a las confesiones de la propia Marilyn que en un bar de clase "B" de Nueva York, mantuvo a modo de charla íntima (publicada posteriormente a su muerte) con el periodista W.J. Weatherby, en 1960, al poco tiempo de haber finalizado el recordado filme "Vidas rebeldes", con guion de su entonces esposo Arthur Miller y dirección de John Houston.

Marilyn iba con pañuelo en el cabello, blusa descolorida y pantalones ajados, y a veces rotos. Sin maquillar y con anteojos oscuros. "Precisamente, no era el lugar en que se podía llegar a creer que iba a encontrarse con una estrella de esos kilates", afirmó W. J. Weatherby.

-En Nueva York soy distinta que en Hollywood. En este bar soy diferente de lo que soy en el estudio de actuación. Y lo mismo sucede con las personas. No soy de la misma manera con Lee Straberg que con mi secretaria.

-La gente a la que no le gustas, afirman que descartas a las personas con demasiada facilidad.

Marilyn frunció el ceño ante la posibilidad que dicha circunstancia tuviera algún viso de  realidad y afirmó: "Nunca dejo de lado a alguien en quién creo. Lo malo es que confío demasiado en la gente. Creo demasiado en los demás y me llevo, luego, muchos chascos".

En otro segmento de la charla evocó: "En una oportunidad, tuve relaciones con un joven negro. Nunca quiso presentarse conmigo en público y creo que yo, tampoco. Me parece que a ambos nos asustaba demasiado esta relación. Yo solía salir a escondidas de su habitación cuando nadie podía verme".

-El otro día me estaba acordando de Monty Clift (estrella de Hollywood de los años 50 y 60). Gente que no se merece ni abrirle la puerta lo desprecia por su homosexualidad. ¿Qué saben ellos sobre eso? Etiquetas. A la gente le gusta ponerle etiquetas al prójimo. De esa manera, se sienten a salvo. Hubo quien intentó ponerme la de lesbiana. Me reí. Si hay amor, no hay nada malo en el sexo".

Durante una cena con Frank Sinatra. Todos querían estar cerca suyo.

-A veces me parece que estaba dominada por el sexo, de la misma manera que un alcohólico lo está por la bebida o un adicto por la droga. Mi cuerpo encendía a toda esa gente como se enciende una luz eléctrica y rara vez había en ello algo humano. La gente esperaba demasiado de mi y, a veces, los odiaba"Marilyn tiene que lucir hermosa, actuar de determinada manera y tener talento". Lamentaba, entonces, no ser una camarera o una señora de la limpieza, liberada de todas las exigencias del público. A veces debe de ser un gran alivio dejar de ser famosa.

-Muchas veces me siento frente al espejo buscando las señales de la edad. Yo quiero llegar a vieja sin llegar a hacerme la cirugía estética. Quiero tener la valentía de ser fiel a la cara que yo mismo me haya construido. A veces pienso que debe ser fácil morir joven, pero, entonces, no se completa la vida jamás. ¿No te parece?

-Nadie tiene muchos amigos, o por lo menos, verdaderos amigos. Y además los amigos tienen sus propias vidas. A veces, a altas horas de la noche, quiero hablar con alguien, llamo a un amigo por teléfono y se levanta. Son muy amables para eso pero se que estoy perturbando su descanso y cuando les digo que vengan o que nos encontremos en algún sitio, me dicen que se tienen que levantar temprano. No los culpo por eso. Simplemente me suele pasar cuando no puedo dormir y tengo la necesidad de hablar con alguien".

-Arthur (Miller) y yo nunca más podremos vivir juntos. ¿Por que no se habría de casar otra vez? Quizá yo misma vuelva a hacerlo (lo dijo en tono misterioso). Marilyn parecía albergar una secreta seriedad mientras miraba para ver la respuesta de su interlocutor.

Luego de separarse de Di Maggio, John F. Kennedy llegaría a su vida.

-¿Has pensado en alguien? ¿Hay un candidato principal?

-Algo de eso hay-mientras jugaba con su copa-. Su expresión era tan melancólica, que parecía estar acostada, soñando.

Luego, se le animó la mirada y sonrió.

-Sólo hay un problema. Él está casado. Y es famoso; tenemos que vernos en secreto. 

Su tono de voz denotaba que esto le parecía excitante, romántico.

-Se dedica a la política, confesó acercándose al secreto sin revelarlo.

-¿En Hollywood?

-Oh no....(risas) En Washington.

El suicidio que no fue

Vayamos ahora a tratar de desentrañar el aspecto más controvertido e impactante y que finalizó, precisamente, con su vida, a los 36 años, en aquel fatídico 4 de agosto de 1962. La historia oficial detalló que la estrella de Hollywood había fallecido por una sobredosis de barbitúricos. Sin embargo, testimonios provenientes de allegados íntimos a Marilyn Monroe como asimismo una rigurosísima investigación (la mejor de todas) llevada a cabo por nuestro inolvidable colega Carlos Ferreira (padre), histórico integrante de la redacción de "Crónica", puso en evidencia- documentación mediante-  elementos fundamentales de un verdadero complot desde las más altas esferas del poder de ese entonces, para eliminar de la faz de la tierra a la inolvidable estrella.

Pero, ¿Qué situaciones coadyuvaron para llevar adelante este objetivo de características mafiosas? ¿Qué vínculos había generado Marilyn Monroe y cómo obraron en su contra? ¿Qué temas de secreto de Estado llegó a enterarse la diva?

Interrogantes que vamos a tratar de desentrañar en las siguientes líneas. Precisamente, Carlos Ferreira en su libro "¿Quién mató a Marilyn Monroe'", expuso que "Marilyn fue asesinada por que sabía demasiado sobre asuntos altamente comprometedores, en los que estaban involucrados varios de los policías más importantes de Estados Unidos". Cabe señalar que el "affaire", entre Marilyn y John F. Kennedy comenzó en el verano de 1961.

Cumpleaños de John Kennedy.

Los rumores de una gran pasión entre Marilyn y el presidente empezaron a tomar forma cuando Marilyn cantó para el en el Madison Square Garden ante 20.000 militantes demócratas que se habían reunido para celebrar el gran día de su lider. El impactante e inolvidable vestido de Marilyn estaba hecho de piel y lentejuelas. Color piel y 2500 cristales Swaroski cosidos a mano. Marilyn se presentó desnuda, aunque vestida, ante el presidente de su país, en una escena de enorme erotismo que se trasladó en tiempo y distancia.

En la alcoba, pura pasión y deseo 

Más tarde, esa misma noche, Marilyn y John compartieron por unas horas la misma habitación del hotel donde el presidente estaba alojado, como lo habían estado haciendo, ocasionalmente, desde algún tiempo atrás. Lo cierto es que el "affaire" con el presidente continuó y se hizo realmente intenso".

Por otra parte, Pat Lawford, la esposa del actor Peter Lawford, convertida en amiga íntima de Marilyn, la introducía clandestinamente a bordo del "Carolina", avión particular del presidente. De esta manera, se camuflaban los viajes relámpagos de la actriz a Las Vegas, Reno o Palm Spring, donde ella se reunía con el Presidente para disfrutar de apasionadas citas de amor. Aparentemente, Marilyn no estaba muy contenta con la delicada situación que le tocaba vivir, pues se quejó ante un amigo "de los problemas que implicaba tener un romance con un presidente". De acuerdo a las palabras de la propia Marilyn, cuando se encontraba a solas con John Kennedy, en la casa de los Lawford, en la playa de Santa Mónica, tenían que dejar una luz encendida. Los amantes sabían que si por alguna casualidad esa luz se apagaba, los agentes del servicio secreto, que custodiaban al presidente, irrumpirían en la casa para "rescatarlo".

Una caldera a punto de explotar 

Junio de 1961. John Kennedy llega retrasado a una ceremonia oficial, razón por la cual Jackeline no entró al salón de recepción esperando que llegara el presidente. Fue una demora de sólo 15 minutos pero que rompió con todo el protocolo de la habitual puntualidad con que empiezan todas las recepciones en la Casa Blanca. Ese día el presidente se demoró al retornar  de uno de sus furtivos viajes para ver a Marilyn. Así dadas las cosas,  Jacqueline lo intuyó y se mostró nerviosa y hasta muy agresiva. Y así pasaban los dias, sus celos se hicieron cada vez más fuerte. Era la comidilla de los estrados oficiales y se llegó a hablar hasta de divorcio. En diciembre de 1961, Kennedy hizo un viaje a Puerto Rico, Colombia y Venezuela. Las crónicas periodísticas de es entonces da cuenta que las relaciones del presidente con su esposa se desenvolvieron en el ámbito exclusivamente protocolar. La tranquilidad a la pareja retornó a la pareja, en consecuencia, después de la muerte de Marilyn. Marilyn Monroe y Jacqueline Kennedy jamás se conocieron, desterrando de esta manera, algunas versiones que señalaban lo contrario

Monroe, compartiendo un evento con los hermanos Kennedy.

Bob y Marilyn: sexo en el asiento trasero de un auto 

A esta altura de los acontecimientos, la vida de los hermanos Robert y John Kennedy iba a estar rodeada, significativamente, de episodios oscuros y complejos. Por otra parte, ellos habían pactado en hacer uso de un peligroso accionar: "derechos de mujer" compartidos. A partir del final de la relación de John con Marilyn (vínculo que no se extendió en demasía), la relación afectiva de la blonda se va a centrar, luego, en Robert Kennedy. Algunos chimenteros de la época señalaban que la primera relación sexual entre ambos se había llevado a cabo en el asiento trasero de un auto, durante una fiesta realizada en la casa de Peter Lawford. Durante esa época, Bob volaba muy seguido a Hollywood con el objetivo de reunirse con sus productores para la filmación de "El enemigo está adentro", Libro de su propia autoria. Bob, en sus viajes a Los Ángeles solía hospedarse en el lujosísimo hotel Beverly Hills y, también, en la residencia de su cuñado, Peter Lawford  y, en otro lugar más. Por supuesto, en la casa de Marilyn.

El diario íntimo que comprometía a Bob Kennedy 

Carlos Ferreira sostuvo en su investigación que "este diario iría a cobrar después de su muerte una importancia fundamental. Por eso mismo, resultó cuidadosamente sacado de circulación. En este diario Marylin no mencionaba detalles íntimos de su por entonces romance con Bob Kennedy. Sorprendentemente, en él aparecían datos de la política y actividades criminales de hombres en quién Bob Kennedy estaba interesado como Fiscal supremo de los Estados Unidos. Entre las anotaciones había una referencia a "Asesinato Inc". Entonces, Slatzer (amigo íntimo de Marilyn) le preguntó a la diva acerca de su significado y ella respondió: "Recuerdo que Boby me dijo que eran gente lo suficientemente poderosas como para "disponer" de aquellos que se le atravesaran en el camino". A su vez Marilyn le dijo a Slatzer que ella creía que Bob mantenía como empleados del gobierno a asesinos de la maffia, que eran dirigidos por elementos secretos de la C.I.A para cometer atentados contra enemigos políticos como Fidel Castro".

Existía en las bóvedas de Seguridad del departamento de policía de la ciudad de Los Ängeles, California, un acta de 723 páginas caractulada: "Asesinato de Marilyn Monroe", en la que constaba de una declaración de Robert Kennedy, tomada días después de la muerte de Marilyn. Robert sostuvo en ese documento que había viajado a Los Angeles a entrevistarse con Marilyn por órdenes específicas de su hermano. Además atestiguó a los investigadores que Marilyn estaba molestando y hasta fastidiando a su hermano John, persiguiéndolo incansablemente y haciéndole un gran número de llamados telefónicos indiscretos durante su acción cotidiana oficial.

El día anterior a la muerte 

Robert- de lo que se dedujo de esa acta- fue a visitarla a Marilyn para que se calmara pero, apenas ingresó- siempre de acuerdo a su relato- estaba vociferando por lo que se vio "exigido" a tirarla al suelo para sujetarla. Robert telefoneó a un médico que se hizo presente en el lugar y le aplicó una inyección de Pentobarbital debajo del brazo izquierdo. Robert , posteriormente, se dirigió a la casa de su hermana Pat y de Peter Lawford, y permaneció allí toda la noche.

Final solitario

La noche del 5 de agosto de 1962, el ama de llaves, la señora Murray, se despertó cerca de la medianoche y salió al corredor que separaba a su dormitorio del de la diva. Dijo que todas las noches Marilyn cumplía con el mismo ritual. Pedía que le sacaran el teléfono y lo pusieran bajo dos almohadas en un cuarto pequeño contiguo. La estrella, luego, se ponía un sostén, tomaba un vaso de leche con un calmante, se colocaba tapones en los oídos y un antifaz para evitar la luz solar en el amanecer. Sin embargo, la señora Murray empezó a inquietarse cuando observó que el cable del teléfono desaparecía bajo la puerta del dormitorio y que se notaba que había luz. La puerta del dormitorio estaba cerrada con llave y Marilyn no respondía. Media hora despues se hizo presente el médico de la artista, quién para entrar al dormitorio debió romper una ventana. El galeno expresó compungido a los pocos segundos: "La hemos perdido. Su cuerpo presenta rigidez cadavérica".

El cadáver de quien se convirtió en leyenda en ese momento.

Las investigaciones no oficiales determinaron que "alguien" (¿El médico como señalamos antes que llamó Robert Kennedy antes de dirigirse a la mansión de Peter Lawford?) le inyectó una dosis mortal de barbitúricos y la abandonó moribunda. 

Y aquí conviene subrayar el siguiente episodio: Le inyectaron, es decir, nunca ingirió.

Horas después y durante un tiempo prolongado, miembros de la Cía. revisaron, con sumo cuidado, cada rincón de la casa de Marilyn para eliminar todo vínculo con aquellos dos hombres más poderosos de Estados Unidos en aquel entonces.

El patólogo Forrest Chapman, de Michigan, Estados Unidos, expuso sobre la tan mentada autopsia: "Los hallazgos de la autopsia efectuada en el cuerpo de la muerta corresponden a características clásicas de homicidio, excluyen el suicidio y descartan la muerte accidental. Los barbitúricos les fueron inyectados. El estómago estaba casi vacío. Su contenido era un fluido mucoso marrón".

Triste, solitario y final de un gran estrella de Hollywood. Un destino trágico que no pudo evitar.

R.F.