María Valenzuela pasa un buen momento tras el calvario que vivió con su dentadura, lo que no le permitía ingerir alimentos. Esto hizo que pierda mucho peso pero comenzó a recuperarlo tras el trabajo de un profesional y amigo que reparó el daño en su boca.

Acompañada por su odontólogo, que le posibilitó nuevamente volver a su vida habitual, le narró a Ángel de Brito en "LAM" los pormenores de un proceso de recuperación -operación y tratamiento mediantes- luego de la mala praxis que sufrió cuando se le colocó de mala manera una serie de implantes dentales.

Cabe recordar que dicha circunstancia le impedía alimentarse con cualquier tipo de sustancia sólida y como consecuencia de ello llegó a pesar apenas 35 kilos, con el agravante de experimentar un delicado cuadro de salud en avanzada. Y María Valenzuela que hace varias semanas viajó a la ciudad de Ushuaia, Tierra del Fuego, y permaneció allí durante un tiempo, para ocuparse de los problemas de salud que padecía desde hace más de tres años, desde el momento en que un odontólogo le colocó implantes y algo salió muy mal.

María Valenzuela pudo volver a comer.

"Estuve mucho tiempo con la boca abierta, con el taladro, el torno, mientras trataban de partirme los dientes que no se rompían", describió sobre el largo tratamiento que emprendió con gran éxito.

Y fue en la zona más austral del mundo que María Valenzuela vivió una experiencia que resultará inolvidable. "Me senté por primera vez a cenar en un restaurante. Me comí el primer plato y saqué foto del plato vacío, segundo plato y así hasta el postre. Y comí perfecto, todo sólido. Ya aumenté 9 kilos".