Hace dos semanas, Marcelo Iripino atravesó uno de los momentos más cruciales de su vida. Tuvo que ser llevado de urgencia al hospital para que le retiraran liquido de sus pulmones. Ya recuperado, el coreógrafo confesó el difícil momento que tuvo que pasar y cómo se sintió.

El bailarín se enteró del fallecimiento de su suegro justo después de haber salido de una semana de una gripe muy fuerte. 

"Esa noche fue terrible, Marcelo (su marido) llegó destruido y nos acostamos. A las cuatro de la mañana, no me olvido más, me despierto con una tos y cuando me doy vuelta siento que me están clavando algo en el pulmón. Me agarra un ataque de pánico que hace años no me agarraba, no podía respirar. Quise agarrar una pastilla para el dolor, se me cayó de la mano, no tenía fuerza y no lo quería despertar a Marcelo. Ahí fue el momento en el que sentí que me moría porque no tenía oxígeno. 'Me estoy muriendo, me ahogo, le dije", relató Iripino, en Implacables.

En ese momento decidieron dirigirse a la guardia de un hospital y, luego de los estudios, el cuadro parecía normal. "Pero unos días después tuve 39 de fiebre y al día siguiente tenía un show , entonces fui a ver al Dr. Norberto Furman", explicó.

Nuevos estudios realizados revelaron que el artista tenía líquido en los pulmones. "No se sabe si fue neumonía porque yo tomé medicamento, cosa que no hay que hacer, no hay que automedicarse. El líquido tenía pus adentro, por eso la fiebre, y me tuvieron que internar y al día siguiente me operaron. El cirujano me dijo 'no hay otra opción que operarte'. Me dijo 'tenés todo el pulmón tomado y no tenemos tiempo'. Pensé millones de cosas, que tenía algo malo. Aunque nunca pensé que me iba a morir", reveló Iripino entre lágrimas.

 "Cuando entro a la sala de cirugía, donde estás solo, le dije al anestesista: 'Pedí por mí'. Me dijo: 'No hace falta, va a salir todo muy bien'. Me tapé y visualicé a mi mamá, mi papá y a mi sagrado corazón", confesó muy emocionado al recordar el episodio.