En plena locura por el "subidón" del dólar la semana pasada, Luciana Salazar sorprendió con algunos tuits en los que demostraba interés y conocimiento sobre la política económica, a la vez que cuestionaba el pedido de auxilio del gobierno al FMI. Como suele pasar, fue duramente criticada en las redes sociales. "FMI pan para hoy hambre para mañana", había escrito la mamá de Matilda, y agregó: "¿Antes de llamar al Fondo por qué no los llaman a ellos? @RLavagna @martinredrado @GugaLusto @CarlosMelconian".

Pero a pesar de los comentarios mala onda, la rubia no se achica, y ratificó todo. "Cuando opiné por el FMI nunca llamé a Martín (Redrado) para que me explique. Tiene que ver con el conocimiento que tengo de las preguntas que le hacía cuando eramos pareja", arrancó a decir cuando le consultaron por el tema en el ciclo radial "Falta de Respeto", por Conexión Abierta.

La modelo, crítica de la realidad política argentina

Y agregó: "Yo estoy muy decepcionada de los políticos argentinos, no hay uno con el cual me sienta identificada. Siento que venimos de años donde nos robaron, todo caótico. Los primeros años de Néstor Kirchner fueron los mejores, años de crecimiento, después no se supieron manejar y recibimos un país en quiebra, pero tampoco siento que los de ahora sean muy idóneos. No siento que haya planes a largo plazo. Todo es a corto plazo porque solo están pensando en su gobierno, nunca en el futuro. Al gobierno de turno no le interesa como van a dejar el país, se endeudan para salvar las papas ahora, pero después las deudas hay que pagarlas".

"Argentina está acostumbrada a tomar medidas muy extremas, uno hizo algo y viene el otro y lo borra y hace todo lo contrario", añadió. Más tarde, respondió sobre la posibilidad de meterse en política: "Olvídate de Luciana candidata a nada. Ningún cargo. Prefiero estar atrás de un hombre político, ayudándole".

"Hasta que los políticos no tomen credibilidad, y de eso van a pasar años, yo no lo voy a ver, ni mi hija lo va a ver, hasta que la gente no les crea te diría que es casi una mala palabra ser político. Desgraciadamente nos acostumbramos a un país donde los políticos nos roban, a los honestos no los dejan crecer", opinó luego.

"Tiene que haber una renovación, gente nueva, joven e instruida, gente de bien y que tenga buena educación que quiera hacer el bien al país", concluyó al respecto.