En abril de este año, Alfredo Casero decidió someterse a un bypass gástrico. Pero la operación no salió bien y el actor tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de urgencia. Luego de un poco más de un mes, el propio humorista confesó que las cosas no estaban nada bien: "Estoy diciendo cosas terribles porque como me voy a morir, me chupa un huevo".

En agosto, el actor volvió a sufrir una recaída por una grave infección que lo mantuvo en terapia intensiva en el Sanatorio de los Arcos. Si bien el cuadro no parecía favorable, Alfredo se recuperó y le dieron el alta.

Este jueves Casero fue visto por las calles de Palermo, de camino a una visita médica y, si bien se lo ve un tanto desmejorado, el artista logró bajar de peso notoriamente y de esta manera terminó su lucha contra la obesidad.