@LuisVenturaSoy

Aunque parezca mentira después de tantos años de actividad en equipos vanguardia competitiva, de cientos de goles en todas las canchas y competencias del planeta, de títulos innumerables y premios impresionantes, recién ahora siento que se le empieza reconocer todo ese mérito acumulado a través del tiempo.

Ídolo indiscutido del Barcelona, jugador y capitán del seleccionado argentino durante tantos desafíos, actual estrella del París Saint Germain y flamante campeón continental de la Copa América -algo logrado en el mismísimo estadio brasileño Maracaná- se siente que Leo recién ahora consiguió la unanimidad, incluso por parte de aquellos que lo incomodaron y hasta ofendieron con calificativos muy duros.

El mundo lo premió y acalló así todos aquellos reclamos hostigadores, para finalmente ensalzarlo en plenitud deportiva y humana. Uno tras uno, Messi desde el silencio fue escuchando y leyendo lo que decían de él y sus pergaminos para revertirlo, desde una actitud de superación y compromiso con su carrera y profesión.

Recibió su séptimo Balón de Oro, algo inédito

Por eso, no sorprendió que a la hora de la premiación, Lionel haya subido sólo para agradecer, para distinguir a otros futbolistas, y para mostrar su nuevo logro que según el Número 30 del PSG se fundamentó en lo alcanzado en la Selección Argentina con toda felicidad.

Messi tapó al mundo con su foto recibiendo el Balón de Oro. Vistió un conjunto Versace auténtico en lentejuela negra, igual que sus hijos Thiago, Mateo y Ciro con modelos idénticos y en miniatura. Estuvo acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo, su novia de toda la vida. También lo escoltó su familia, encabezada por papá Jorge Messi y mamá Celia.

No dejaron ni un cabo suelto, para que nadie saliera a colgarse de cualquier huevada. En el video que se difundió representaron a quienes lo defenestraron en otros tiempos, personificando a todos con la figura de Flavio Azzaro, que no le escapó a su responsabilidad, aunque asumió que hoy cambió su mirada con respecto a Messi.

Porque fueron varios los periodistas deportivos que hoy perdieron la memoria y que lo trataron con mucha dureza a Messi, y sin embargo son pocos los que hoy levantan el dedo y asumen lo que generaron, sin que lo asuman en el presente. Por eso quiero elevar una felicitación al campeón que volvió a ser premiado por el mundo, para tapar muchas bocas y apagar todas las críticas. Te lo digo yo. 

L.V