El escándalo del jueves lo protagonizó la cocinera Maru Botana, quien quedó escrachada por tener una conexión clandestina a la electricidad, en un negocio que llevaba su nombre, en San Isidro. 

Pero Maru Botana se desligó de la grave acusación. "Yo no soy dueña. Ese local es una franquicia de Alejandro Stoessel (el padre de la cantante de Tini Stoessel)", le dijo la cocinera al portal DiarioVeloz. 

"Le retiramos el medidor a un local gastronómico con una conexión clandestina en Juan Segundo Fernández 141, en la localidad de San Isidro. El robo de energía es un delito penado por la ley que afecta la calidad del servicio que vos pagás", explicaron en el Twitter de Edenor.