El romance de la China Suárez y Benjamín Vicuña fue desde el principio muy polémico, y a pesar de las adversidades, supieron mantenerse unidos al punto que hoy se encuentran en la dulce espera y en vísperas de casamiento.

Aunque la diosa aseguró que la boda se celebrará luego del nacimiento de su hijo a principios del año que viene, lo cierto es que ya tienen bastante resuelto cómo será la ceremonia.

"Tiene que ser uno y uno. Mejor dos ceremonias chicas que una grande", reveló la actriz para la revista chilena Cosas al ser consultada por el lugar donde se llevará a cabo el evento.

Por otro lado, la diosa se animó a contar cómo fue el momento de la propuesta: "¡Fue espectacular! Me encantó porque estábamos en Chile con su familia, en el campo. Fue de película y me tomó por sorpresa. La familia y Benja sabían lo que se venía, yo me quería tirar a tomar la siesta y él me dijo que fuéramos a caminar, todo fue muy romántico porque se arrodilló frente a mí y fue divino", aseguró.

Además, la China habló sobre cómo transita su embarazo. "Con los días, me vino un hambre voraz. Los primeros tres meses fueron terribles en ese sentido. Me daban ganas de comerme un sandwich y un postre", aseguró.

Para finalizar la ex de Nicolás Cabré se refirió a su presente laboral y aseguró que está disfrutando de "parar un poco". "Estoy haciendo un par de campañas y sigo con mi colección de ropa, 'China by Antolin', lo que me mantiene bastante ocupada. Estoy feliz y disfrutando de mi embarazo. El año que viene de seguro volveré a trabajar, pero depende de las ganas que tenga una vez que la espera termine. Hay una opción de volver al teatro y hacer una comedia musical. Hay una película dando vueltas también", concluyó.