@Rfilighera

James Dean es uno de los protagonistas de la historia de Hollywood convertido en mito, ícono por otra parte de la juventud con sus dramas, frustraciones, anhelos y sueños por compartir. Su temprana muerte a los 24 años generó una suerte de implosión, siendo erigido, junto a Marlon Brando, Monty Clift y John Garfield en rebeldes por antonomasia de sus respectivas generaciones. Se convirtió en leyenda y su existencia fue objeto de numerosos estudios y análisis.

Tímido, dulce, tierno, procaz y, a veces, agresivo, James Dean fue un conglomerado de diferentes personalidades y, llevó, en consecuencia, a la pantalla cinematográfica, su propio drama y el de aquella juventud marginada por falta de posibilidades o por los ancestrales mandatos judiciales. 

Nació como James Byron Dean en Marion, estado de Indiana. Sus padres fueron Mildred Winslow y Winton Dean. Seis años después de que su padre hubiese dejado de ser agricultor para ser técnico dental, James y su familia se mudaron a Santa Mónica, California. Allí comenzó otra historia y de particulares revelaciones para aquel niño.

Un chico atormentado

Así dadas las cosas, se dice que el joven Dean fue un hijo muy apegado a su madre; ella habría sido la única persona capaz de comprenderle. Al poco tiempo, se matriculó en la escuela pública de primaria Brentwood, en el vecindario del mismo nombre de la ciudad de Los Ángeles hasta que su madre murió de cáncer. Cabe señalar que James Dean contaba en ese entonces con 9 años. El golpe emocional para aquel chico fue bastante fuerte.

Entonces, sin poder a su hijo, Winton Dean mandó a James con su hermana, Ortense, y su marido, Marcus Winslow a una granja en Fairmount, Indiana, donde fue educado en un entorno de influencia cuáquera y de características bastante rígidas. Dean se guió por los consejos y la amistad del pastor metodista, el reverendo James DeWeerd. Precisamente, a DeWeerd se lo sindica haber tenido una influencia formativa sobre Dean, especialmente en haber creado un interés en los toros, las carreras de coches y el teatro.

Su pose denodadamente desprolija cautivó a los jóvenes de la época.

De acuerdo a lo señalado por el escritor Billy J. Harbin, "Dean mantuvo una relación muy cercana con su pastor, la que comenzó en su último año de escuela secundaria y duró muchos años". En la escuela secundaria, las representaciones teatrales hechas por Dean pueden considerarse pobres. Sin embargo, llegó a ser un deportista popular, ya que jugó en los equipos de baloncesto y de béisbol y además pudo llegar a tener tiempo para estudiar teatro. Sin embargo, determinada circunstancia iba a calar muy hondo en el drama de su personalidad.

Las vejaciones

Muchos años después se supo que Dean se llevó un secreto a la tumba que fue develado gracias a Elizabeth Taylor. En 1997, fue entrevistada por Kevin Sessums para la revista POZ del activismo contra el Sida. En aquella entrevista, la actriz reveló un dato no conocido sobre Dean, y le pidió que no lo sacara a la luz hasta que ella hubiese muerto

"Amaba a Jimmy (James Dean). Te voy a decir una cosa, pero es 'off the record' hasta que muera, ¿de acuerdo?" dijo Liz ante la sorpresa de su interlocutor. "Cuando Jimmy tenía 11 años, empezó a sufrir abusos sexuales por parte del pastor de su iglesia", confesó la estrella, según narró la publicación The Daily Beast. "Creo que aquello le atormentó por el resto de su vida. En realidad, sé que fue así. Hablábamos mucho sobre ello. Durante el rodaje de 'Gigante' pasábamos noches en vela, hablando y hablando, y esa fue una de las cosas que me confesó, notando un verdadero dolor en su interior".

La actuación, norte de su vocación

James amaba el teatro, por sobre todas las cosas, y comenzó a estudiarlo y a practicarlo desde muy joven. Antes de abandonar a su pueblo natal ya había representado varias obras que lo instalaron en la propia escena de la actividad. Y a los 18 años viajó a Los Ángeles donde cursó sus estudios en la Universidad de California. En tanto, en diciembre de 1949, empezó a conseguir pequeños papeles en cine y televisión y también hizo un famoso anuncio de una marca de gaseosa . Al poco tiempo se iba a trasladar a Nueva York para estudiar interpretación en el famoso Actor's Studio, cuna y escuela de varios intérpretes de la época dorada de Hollywood.

Antes de trasladarse a Nueva York consiguió, en 1951, un meritorio papel en la película "Fixed Bayonet" y también hizo, por otra parte, otros dos pequeños roles en las películas "Sailor Beware" y "Has Anybody Seen My Gal", ambas rodadas en 1952. Luego de solicitar trabajo a numerosas agencias de actores incursionó en la obra "See the Jaguar", en la que interpretó a un adolescente que había estado encerrado en una jaula la mayor parte de su vida. También hizo varias apariciones en televisión que, sin embargo, no trascendieron. Y en ese transitar de los primeros tiempos laborales, en 1953 le dieron otro papel en Broadway, "El inmoral", espectáculo que tuvo una respuesta muy positiva de parte de la crítica.

En la barbería también era seguido por los fotógrafos.

Y tanto fue el cántaro a la fuente que, finalmente, Jimmy, como se le conocería, consiguió convertirse en actor de cine, cuando en 1954 el director Elia Kazan, que había filmado, nada más ni nada menos, que "Un tranvía llamado deseo" con Marlon Brando, le ofreció el papel principal de Cal Trask en "Al este del paraíso". Entonces, Dean y Kazan volaron juntos desde Nueva York a Los Ángeles el 8 de marzo. Jimmy se mudó a un piso en uno de los estudios de la Warner con Richard Davalos (que haría de Aaron, hermano de Cal). El rodaje empezó el 27 de mayo y acabó el 9 de agosto.

Según cuenta determinada historia, Dean no acudió al estreno de la película el 9 de marzo de 1955. Dos meses después, Dean vio su película vestido de incógnito como un espectador más. Cabe señalar que por su actuación en dicha producción tuvo su primera nominación al Óscar.

Explosión en "Rebelde sin causa" 

Al poco tiempo, Nicholas Ray- uno de los directores denominados "marginales" de Hollywood- le contrató para el papel de Jim Stark en "Rebelde sin causa", coprotagonizada por Natalie Wood. Cuando llegó a Hollywood para trabajar en la película se compró su primer Porsche, un Speedster 356 descapotable blanco, al que bautizó "Pequeño bastardo". En tanto, el 26 de marzo corrió sus primeras dos carreras. La película- según consignan las crónicas de aquel entonces- empezó a rodarse el 28 de marzo de 1955 en blanco y negro, pero al observar el gran éxito que había generado "Al este del paraiso", volvieron a filmar en color, se terminó a los dos meses y la posproducción tardó unos meses más tarde. A todo esto, su gran pasión por las carreras y los fierros no cesaba, todo lo contrario, iba en pleno aumento. El 1° de mayo, en tanto, corrió en su tercera carrera donde quedó tercero.

La tríada de películas que lo hizo inmortal.

La consagración en "Gigante"

El filme tuvo dirección de George Stevens y James Dean compartió elenco junto a Rock Hudson y Elizabeth Taylor. Su personaje, Jett Rink, tenía también rasgos de Dean, ya que ambos eran personas solitarias y, a veces, agresivas. Por otra parte, en su cuarta y última carrera, un pistón del Speedster estalló y se tuvo que retirar ante la posibilidad de un grave accidente. Como dato significativo del contrato firmado, en esta película se le prohibió participar en carreras de coches durante la filmación. Así, entonces, la película se rodó cerca de la frontera con México. Por esta producción obtuvo su segunda nominación al Óscar (en esta ocasión, póstuma) y también su compañero de reparto Rock Hudson. Ambos fueron derrotados por la recordada interpretación del emblemático Yul Brynner en el inolvidable filme "El rey y yo".

Con las horas contadas

El 30 de septiembre de 1955 James Dean enganchó el Porsche en su ranchera para llevarlo a "Competition Motors" y así poder realizar una puesta a punto. Allí se reunió con el fotógrafo Sanford Roth y su amigo, el actor Bill Hickman. En tanto, su mecánico Rolf Wütherich pasó tres horas poniendo a punto el motor de alto rendimiento y un cinturón de seguridad en el asiento del conductor. Así dadas las cosas, antes de ir a Salinas, Dean paró en una gasolinera a seis manzanas de su casa para reponer algunos elementos propios de la competición.

Su amado vehículo, con el que hallaría la muerte.

De esta manera, decidió conducir el Porsche a lo largo de la costa para hacerle unos kilómetros (cuando en un principio iba a llevar el Porsche en el remolque de su ranchera). Las crónicas de aquel entonces cuentan que mientras James Dean recorría la localidad de Cholame, California, se le apareció, imprevistamente, un Ford Tudor 1950 a gran velocidad, conducido por un estudiante. En el intento de una rápida  y ágil maniobra, trató de esquivarlo, pero no pudo. Se incrustó, en consecuencia, contra el Ford frontal y lateralmente, por la izquierda. A todo esto, varios transeúntes acudieron al auxilio. Una enfermera lo encontró con un pulso muy débil y con el cuello fracturado en el choque, perdiendo la vida aquel 30 de septiembre de 1955, a los 24 años. El conductor del Ford, que solo se rompió la nariz y se lastimó un hombro, murió de cáncer en 1995, mientras que el mecánico de Dean salió despedido del coche, se destrozó una pierna y se rompió la mandíbula, pero murió años después en un accidente automovilístico, en Alemania (1981). Sugestivamente, parte de la maldición que nos referiremos más adelante, se encontraba, lamentablemente, en plena marcha.

Intimidades de una vida exaltada 

Por esas extrañas paradojas del destino. Un "pequeño bastardo" condujo a la estrella juvenil más grande de todas las épocas hacia la muerte pero también hacia la gloria eterna. ¿Quién era, precisamente, el "pequeño bastardo". Así se apodaba el Porsche 550 Spyder que manejaba James Dean y que, tras chocar de costado con un Ford Custom Coupé que venía en dirección opuesta, le produjo la gravísima fractura de cuello que derivó en su fallecimiento. Como ocurre con otros tantos mitos, aquel 30 de septiembre de 1955, ese coche con aura de maldito sembró la semilla de una leyenda que no se agota, eterno símbolo de la rebeldía y la insatisfacción juvenil.

Así quedó el "pequeño bastardo" de Dean.

En 2015, la publicación Vanitatis consiguió, en exclusiva, unas declaraciones de la veterana actriz Noreen Nash, actualmente con 97 años, que compartió rodaje con él en la mítica 'Gigante' (1956): "Conocí a Jimmy a través de mi segundo marido, James Whitmore, que estudió interpretación junto a él". La actriz también es la autora de una de las frases más reveladoras del rodaje de la cinta de George Stevens acerca de la debatida sexualidad de Dean: "Elizabeth (Taylor) y Rock (Hudson) hicieron una apuesta sobre quién se lo llevaría antes a la cama. Yo pensaba que sería él, pero Elizabeth no lo tenía tan claro". Y recordó que al director no le gustaban los susurros con los que recitaba cada diálogo: "Un día le gritó diciéndole que ese guión costaba mucho dinero. '¡Quiero escuchar bien esas palabras!', le advirtió.

Una relación frustrada

La vulnerabilidad que dejaba entrever en pantalla era real, a veces dolorosamente real. Meses después de haber iniciado la relación con Pier Angeli, la madre de esta se opuso a que siguiese saliendo con Dean y la empujó a un matrimonio con Vic Damone. Cuentan las leyendas de Hollywood que el día en que se llevó a cabo la boda, en el exterior de la iglesia se podía escuchar el estruendoso motor del coche de James Dean, que había acudido hasta allí para ser testigo de cómo el amor de su vida se iba de la mano y con un vestido de novia a los brazos de su entonces "adversario".

Vínculo sadomasoquista con Brando

Impactante desde todo punto de vista. El libro “James Dean: Tomorrow Never Come”, de los autores Danforth Prince y Darwin Porter, revela que el protagonista de “Al Este del paraíso” mantuvo una relación sadomasoquista con Marlon Brando; así como un affaire con Walt Disney. El libro relata que Brando conoció Dean cuando éste fue a verlo mientras realizaba una conferencia en Nueva York. Tras presentarse formalmente, la relación de los actores, aunque discreta por motivos del entorno puritano propio del Hollywood de los 40, se comenzó a tornar más cercana. Incluso, se subraya que en su primera conversación, el joven aspirante a actor confesaría a Brando que no se encontraba completamente seguro de algo en la vida, salvo de su admiración hacia él. Presuntamente, tanto Brando como Dean, tenían la costumbre de fumar mucho en sus encuentros. Concretamente, se afirma que a James Dean le gustaba ser quemado y Marlon lo disfrutaba.

Con Brando tuvo una relación intensa y algo perversa.

Puntualmente, en esa obra biográfica, se testimoniaba que Brando era el dominante y Dean su esclavo sumiso. Stanley Haggart, un amigo de Dean, señaló que Brando era aficionado a realizar juegos psicológicos coó la estrella de ‘Rebelde sin causa’, que era siete años más joven. Entre los escabrosos pasajes de esta relación se detalla como Brando le obligaba a Dean a ver cómo tenía relaciones sexuales con desconocidos y después lo echaba del departamento y lo hacía esperar fuera de la casa. Esto habría sucedido a principios de la década de 1950. “Me dio la impresión que Jimmy estaba muy ocupado en el juego del gato y el ratón con Brando, siendo Brando el gato, por supuesto”, destacó Haggart . Y agregó: "Creo que lo utilizó sádicamente porque Jimmy le seguía como un perrito enfermo de amor”. Y la cosa no terminó ahí: A Dean también le interesaba el sexo libre y el libro testimonia cómo realizó un trio con Walt Disney y George Cukor.

"Le gustaba el sexo con golpes"

Lo cierto es que en la década del cincuenta hubo varios rumores que daban cuenta sobre la homosexualidad de los dos grandes de la pantalla. Además, cuando tenía 20 años, Dean vivió con un hombre gay de 35 años, en oportunidade de trasladarse por primera vez a Los Ángeles. El propio Truman Capote no tenía dudas de la atracción sexual entre Marlon Brando y James Dean. En el segundo tomo de " Hollywood Babilonia", la Biblia del chimento de la meca del cine, se afirmaba que a James Dean"le encataba que le pegaran con botas y cinturones y que lo quemaran con cigarrillos, por eso se ganó el apodo de "cenicero humano”.

La maldición de "Rebelde sin causa"

Creer o reventar. Los cuatro actores principales murieron antes de cumplir 45 años. Las circunstancias, en todos los casos, se convirtieron en un verdadero enigma del destino. James Dean fue el primero en morir. El siguiente, Nick Adams murió en su casa de Beverly Hills, en febrero de 1968, debido a una sobredosis de medicamentos. Nuevamente, las teorías conspirativas dominaron la narrativa del caso. Se habló de suicidio, de muerte accidental y hasta de homicidio (el posible motivo radicaba que Adams estaba preparando un libro que revelaría secretos sexuales de muchas estrellas). Tenía 38 años cuando fue encontrado por su abogado, tirado, sin vida, en la habitación de su casa de Beverly Hills. En este itinerario funesto siguió Sal Mineo, otra promesa que no llegó a cumplir con su potencial artístico.

Un filme icónico con destino trágico para sus protagonistas.

Su rol en "Rebelde sin Causa" lo convirtió en la nueva sensación de Hollywood. Volvió a actuar con Dean en "Gigante", y en los últimos años de la década del cincuenta parecía que estaba destinado a ser uno de los actores más representativos de su generación. Pero su estrella se fue apagando. Pese a que a veces variaba como cuando encarnó al baterista Gene Krupa, quedó signado por sus papeles de joven rebelde. Los rumores sobre su sexualidad tampoco ayudaron (la homosexualidad era una especie de condena para un galán de esos años). En 1976, cuando tenía 37 años, fue apuñalado en  una playa de estacionamiento. Las primeras versiones aseguraban que se trataba de “crimen pasional” y también se llegó a afirmar que el episodio fue desencadenante por razones de deudas. Luego se determinó que el asesino quiso robarle al voleo y que, en medio de la oscuridad, no reconoció al actor.

Finalmente, la cuarta muerte prematura de ese elenco fue la de Natalie Wood. Una muerte que continúa siendo discutida (hace poco la policía reabrió la pesquisa contra Robert Wagner, su marido). ¿Se cayó del barco? ¿Quiso huir en un bote? ¿Se pelearon Robert Wagner y Christopher Walken? ¿Fue tirada por su marido?. La bella actriz tenía 43 años.

R.F.