El galán de moda arrasa con el público femenino.

"Hazte la fama y échate a dormir", dice un dicho popular que muy bien le cabe a Esteban Lamothe. El galán de “ Las Estrellas” se convirtió en el nuevo “depredador” de la colonia artística, tal vez, superando las conquistas que supo acumular en su momento Nicolás Cabré, quien salió con las más bonitas y jovencitas del ambiente.

El año pasado estuvo en el candelero por un supuesto affaire con Griselda Siciliani, cuando ambos protagonizaron “Educando a Nina” (Telefe). Nunca hubo fotos, pero lo cierto es que los rumores mellaron su relación y desembocaron en la ruptura con su mujer y madre de su único hijo, Julieta Zylberberg.

El propio Lamothe en una fiesta con amigos reveló los nombres de las compañeras con las cuáles tuvo un affaire, inclusive, admitió que Siciliani se había enamorado de él. Pero el actor fue contundente y le dijo: “Vos querés arruinarme la carrera”.

Evidentemente, las aguas se enfriaron, por ahora, y Esteban arrancó un nuevo capítulo en su vida profesional en “ Las Estrellas”, la nueva ficción de El Trece, pero vuelve a estar en el candelero. Se le adjudicaron romances con Justina Bustos, Natalie Pérez y una tercera actriz, actualmente casada. Pero veamos...

Por amor a vos

A poco de comenzar la tira, habría tenido un romance breve con Natalie Pérez, cuando él ya había abandonado la casa de Colegiales donde vivía con Zylberberg.

Por otro lado, la tercera en discordia entre el amor de Celeste Cid y Lamothe es Vanesa González, con quien el actor protagonizó una escena hot con mucha piel al descubierto a fines de agosto y, llevados por el deseo, los personajes terminan desvistiéndose mutuamente mientras se comen la boca. Él, como acostumbra, hace gala de su lomazo en la escena mientras que ella no se queda atrás y luce sus curvas.

Pero Celeste Cid y Lamothe también tuvieron sexo en la historia. Luego de varias idas, vueltas y dudas de ambos, la relación se consumó en la cama, cuando se reencontraron por una inesperada situación que los llevó a viajar juntos a Rosario.

Respecto de esta escena, el galán contó: “Mi personaje tiene 40 años, es un hombre grande para estar tantos meses sin tener sexo. Ya estaba muy dilatado. Estuvo bueno esperar, porque la novela tiene algo de que tarda mucho, es atemporal, pero hay una realidad y es que nadie está tantos meses con alguien que le gusta sin cog... Es muy miserable estar ahí, desnudo todo el día, bah, en calzones. Se tarda más tiempo en estas escenas, hay más planos, hacen el detalle de la mano en la espalda, hay que darle clima a la situación para que el público lo creaSoy como Gerardo Romano en los 90. Para mí es redifícil, estoy acostumbrado, pero no son las escenas que más me gustan hacer, porque tenés que hacer de cuenta que estás cog.. y no estás cog.. . Uno trata de hacer las escenas lo más cercano a la realidad posible, y eso no puede ser cercano a la realidad”.

Y aclaró: “No me da curiosidad ver cómo quedó la escena porque confío en el laburo que hicimos y el sacrificio valió la pena”.