@LuisVenturaSoy

Negar una realidad es privarse de una salida saludable si el tema es una crisis. Los problemas existen hasta que alguien les encuentra solución, decía mi finado y sabio padre, y no estaba tan lejos de la verdad. Mucha gente se ofuscó, se enojó y hasta se espantó cuando, hace unos días, yo dije públicamente que “ Aptra está herida de muerte” y este es el panorama fiel de una entidad de periodistas de radio y televisión que vive de las entregas de premios y las televisaciones de dichos eventos, y que mantiene su sede edilicia, a su personal y a su directiva en cuarentena y casi sin funcionamiento.

Sin actividad, sin ingresos de ningún tipo por la realidad que le toca transitar a la Argentina y al mundo, no se le puede pedir a Aptra que haga milagros y brinde a sus socios y seguidores lo que habitualmente ofrece la institución en aras del medio, los periodistas, los colegas y la industria de las comunicaciones.

Porque nuestra sociedad está en un estado de emergencia y Aptra no se queda afuera de esa historia. Porque la entidad invirtió un buen dinero para remodelar una sala teatral que iba a ser inaugurada para generar nuevos recursos, pero, al entrar en pandemia virósica, la cuarentena suspendió para otro momento ese emprendimiento. La inquietud y la obra están, y en algún momento tendrán la posibilidad de generar ingresos, pero no hoy. Lo mismo sucede con los cursos de teatro, oratoria y locución que también recaudaban cifras que servían para la vida de la casa de la asociación y los sueldos de los empleados que trabajan allí. Y esto, sin desarrollar los acuerdos negociados y acordados para transmisiones de premios que se iban a realizar en distintas entregas.

Sin actividad por tiempo indefinido.


La imagen es clara. Si a un aparato eléctrico le sacás la batería o le desconectás el enchufe del tomacorriente, es inevi- table que el aparato no funcionará por falta de fuente generadora.
Lo mismo pasa con Aptra. Porque la entidad acompañó por más de 25 años al padrón societario de la institución en el pago de una obra social que recibió pagos por más de 300 millones de pesos a la cotización de hoy, y con un presente de pago de casi 1 millón de pesos mensuales que se torna una cifra casi imposible de responder sin recaudaciones.

Así, todo está en suspenso hasta que se vuelva a normalizar la vida del país y se recuperen los movimientos que nos den de vivir en un presente con problemas que les planteará a los directivos de Aptra, y también a los socios, la manera de mantener palpitante la entrega de un premio tan popular como el Martín Fierro y también una entidad de periodistas que pertenecen al universo de la radio y la televisión. Por eso insisto con que, si el Martín Fierro está en cuarentena, Aptra estará en problemas. Te lo digo yo