Luego de cinco años, Santiago Almeyda habló por primera vez del suicidio de su hermana Valeria. El ex "Gran Hermano" aseguró que "con el tiempo uno va digiriendo y procesando el dolor", pero que "la marca va a estar siempre". 

"Me llamó una amiga de mi hermana para contarme y fue terrible. Me cambió la vida para siempre. Fue tremendo", recuerda Almeyda en diálogo con Pronto.

Según el actor, que estuvo en Gran Hermano en 2001 a los 22 años, durante su última visita la había visto bien a su hermana. "Ella tenía problemas de depresión y estaba en tratamiento. Estábamos siempre a su lado. Evidentemente, cuando uno está así de deprimido la ayuda nunca alcanza. Yo estaba en contacto con ella. Es inentendible", explicó. 

"Ella no estaba bien… Quizás esté bien ahora. Soy creyente, súper religioso y no me enojé con Dios. En su momento, obvio que puteé en caliente. Decís: 'La puta madre, qué mierda pasó'. Después va pasando el tiempo y hoy la puedo recordar con más alegría", detalló.

En el reality Almeyda conoció a Natalia Fava con quien está casado, pese a varias idas y vueltas. La vedette fue una de las que más lo ayudó a superar la muerte de Valeria. Gustavo Conti, Flor De la Ve y Gladys Florimonte fueron los únicos tres amigos del medio que se acercaron en tan duro momento. 

"Muy poca gente se acercó. Me di cuenta de que tenía muy poca gente dispuesta a visitarme o pegarme un llamado. Me la banqué solito", confesó.

En el verano del 2013, después de la muerte de Valeria, el actor decidió bajarse de una obra teatral. "Mi cabeza está en otro lado, con mi hermana", aseguró.

El disparador de Almeyda para contar su dolor fue la muerte de Rocío Gancedo. "Vi que Rocío estaba sola y angustiada. Conozco los síntomas de la enfermedad, sé de qué va la depresión por mi hermana y cómo es el tratamiento. Me tocó muy de cerca. Aún sin conocerla, me dio muchísima pena".