Con la espontaneidad que lo caracteriza, Dady Brieva se mueve en la televisión como pez en el agua, tanto como, lo admite, en el escenario, un lugar que recorre y disfruta desde hace treinta años, aunque con los Midachi, aun con tiempos de espera, el humor cumplirá dos décadas. Ayer pasó por el piso de " Intrusos". Habló sobre su fanatismo peronista y la admiración por Néstor y Cristina Kirchner señaló: "Yo no creo que haya gente que se baje de alguno de los espectáculos que protagonizo por ser peronista. Tuve buenas y malas temporadas como todos los que hacemos teatro. Es más, estoy convencido de que el público no elige al actor por la ideología. Lo elige porque le gusta. El televidente elige Intrusos por el programa en sí, y si no le gusta, no lo pone ni en pe.. más allá de si está Rial u otro conductor", señaló

También le dedicó un tiempo a Los Midachi, el popular trío humorístico que conforma con Miguel del Sel y el Chino Volpato. "Nosotros no cambiamos nada, somos los mismos y nos renovamos según la actualidad, o lo que consideramos importante y que sume al humor. En cuanto a mi manera de pensar, soy muy creyente, cada noche antes de salir al escenario le rezo a la virgen de San Nicolás y miro la foto que tengo en mi camarín donde estoy con mis hijos. Lo mío es oficio, pasión, dedicación y respeto por la gente que paga una entrada para ver el show. Tengo experiencia y sé, porque hace 36 años que soy actor y showman cuándo las personas se van a reír más de una vez. Lo siento, lo percibo. ¿Y sabén por qué? Porque esa gente nos tiene cariño, están ahí porque sus padres, abuelos o tíos les hablaron de nosotros, porque ellos nos seguían, hay una cierta complicidad entre las generaciones. La gente no viene a ver a Verónica Llinás o a Atilio Veronelli, sabe lo que somos y quiénes somos", detalló.

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La popularidad llegó fuerte con el trío Midachi hace dos décadas.

El humorista admitió por otro lado que la relación con el trabajo es intensa, pero diferente a la de otras épocas. "Hay una realidad y es la siguiente: yo me perdí mucho de la vida de mis hijos mayores, trabajé mucho, mucho, ahora con mi unipersonal Super Dady trabajo fin de semana por medio. Con esto quiero decir que si cumple años Felipe, quiero estar. No deseo perderme nada y es algo que lo sabe la Chipi, mi mujer. Pero con los Midachi, con los muchachos, no digo nada. ¡Me matan! Y está muy bien. Los tres tiramos para el mismo lado cuando hacemos giras, fiestas privadas o temporadas teatrales en Buenos Aires, o durante las temporadas de verano", explicó.

Luego cerró con otro concepto: "A veces me considero un perseguido mediático, no político, lo que declaro, cuento o siento en general genera repercusión y comentarios diversos, pero estoy convencido que el tiempo acomoda las cosas. Ojalá que a este gobierno le vaya bien y se redistribuya la riqueza, algo que todavía no sucedió. Repito, ojalá que se acomode la economía y cierro repitiendo: no creo que la gente me deje de ver por ser peronista", finalizó.