A cuatro años del fallecimiento de Ricardo Fort, su eterno recuerdo sigue vivo en el corazón de todos aquellos que rememoran su extravagante forma de vida, sus histriónicas apariciones mediáticas y su carismática personalidad. Heredero de la reconocida marca fabricante de chocolates y golosinas Felfort, Ricardo llegó a la fama luego de una incansable lucha en contra del mandato familiar, que lo predestinaba a una labor de empresario. Y pudo conseguir su gran propósito: convertirse en figura del show. Luego de tener algunas participaciones en varios programas de TV, donde presentaba sus canciones y mostraba sus viajes por todo el mundo en compañía de sus amigos, este personaje singular llevó toda su opulencia a un nuevo nivel y creó su propio reality show: “Reality Fort”, que le permitió abrir las puertas de su intimidad.

Fort, un personaje único.

En 2009, Ricky llegó a “ShowMatch”, donde por su chocante carácter se ganó tantos enemigos en el piso del “Bailando” como fanáticos del otro lado de la pantalla.

Para 2012 Fort cumplía un sueño personal y estrenaba “Fort night show”, un talk show que él mismo conducía y donde realizaba sketches y juegos. En su paso por la televisión, el cantante y animador nos dejó con frases célebres y momentos inolvidables de todo tipo: desde su indiscutible amor por Miami hasta sus interpretaciones musicales. Desde su “Basta, chicos” a su “Yo no manejo el rating, yo manejo un Rolls Royce”. Cada segundo de Ricardo en la pantalla chica era inolvidable. No era su primera vez en entrar al quirófano, aquel 21 de noviembre en que el productor y empresario llegó al Sanatorio de la Trinidad con un fuerte dolor abdominal. Ya había atravesado una operación de rodilla y algunas cuantas cirugías estéticas, pero esta ocasión era diferente. “Toda mi vida sentí que me iba a morir joven. Hay momentos en que nadie puede entender el dolor que tengo. La vida me quitó el poder de demostrar lo que sé hacer porque no puedo bailar, ni moverme. Y eso me da mucha frustración”, relataba Fort en aquellos momentos.

 

"Ricardo era homofóbico, mostraba una masculinidad inventada" 

Guido Süller fue muy amigo de Fort, con quien vivió “la vida loca” en Miami, donde el Chocolatero se “refugió” de la mirada crítica de su familia debido a su identidad sexual.

Tengo buenos recuerdos de Ricardo, Ricky, como le decía yo. Lo conocí a los 19 años. Fuimos pareja, salimos un año y medio. Fuimos muy felices. Lo reconoció en el último tiempo de su vida, cuando ya estaba enfermo. Le costaba, porque él era un gran homofóbico. Mostraba sus novias, ese reality, esa masculinidad inventada, él ni tenía ese tono de voz. Él se tomaba un trago y se le caían las plumas. A él lo llamaban la Chocoloca, la FelFort. En el ambiente gay era muy conocido, pero era odiado, no era querido. Era odiado por su arrogancia, por su desparpajo”, recordó en diálogo con DiarioShow.com.