La famosa "comezón del séptimo año" es casi una regla para todas las parejas. De ella se sale fortalecido o derrotado. A fines de enero empezó a circular fuerte el rumor de que Viviana Canosa y Alejandro Borensztein, con quien está en pareja desde 2011 y casada desde hace 3 años, se habían separado.

Los viajes de la conductora en soledad a Punta del Este y Mar del Plata, fotos subidas a redes sociales en poses sexy y con amigas, despertaron algunas sospechas. Ante la catarata de comentarios, Viviana negó todo: "¡Chicos, estoy felizmente casada! Gracias por todo. Besos", escribió en Twitter.

"Me impactó la cantidad de mensajes que recibí preguntándome si estaba separada. La respuesta que me dieron algunos periodistas, que me llamó poderosamente la atención, es que me ven sola en Punta del Este o Mar del Plata, o con amigas o con mi socia. La verdad que viajo por una o dos noches para hacer mi programa de radio", le aseguró entonces a Exitoína.

"Me van a ver sola porque es por trabajo", resaltó. Sin embargo, la realidad sería muy diferente. Según pudo saber DiarioShow.com, la separación es un hecho desde diciembre. Los vecinos del edificio en donde vive la locutora, cerca de Del Libertador y Olleros, en el barrio de Belgrano, dan cuenta de que la ex colorada habría cambiado la cerradura para evitar que el padre de su hija Martina pueda entrar cuando quiera.

Entre ellos casi no existiría el diálogo, y los conflictos entre ambas partes se están dirimiendo entre sus abogados. Ana Rosenfeld, famosa letrada, es amiga de Canosa y quien la estaría acompañando en esta situación. Consultada sobre estos rumores, la abogada sólo dijo "desconocer" estos hechos.

El punto quizá más polémico es el que indica que, según las fuentes, en el departamento de Viviana habrían quedado cuatro cuadros de colección y de muy alto valor que pertenecían a Tato Bores, padre de Alejandro Borensztein, parte de la herencia del escritor.

Dificultades cotidianas

Cuando Viviana estaba embarazada de Martina, hoy de 4 años, decía en algunas entrevistas que no tenía deseos de convivir con su pareja. Cuando la nena nació, aceptó vivir con su marido, pero las cosas no habrían funcionado. Antes de Borensztein, Canosa tuvo una relación con el conde Bruno Barbier, ex de Juliana Awada (actual primera dama y con quien tuvo una hija), y anteriormente, con el productor televisivo Daniel Tobal. También en esta ocasión la ruptura fue turbulenta.